Miércoles 26 DE Junio DE 2019
Cartas

La música (el arte en general) cuando no es reprimida, refleja el pensar de un pueblo

Fecha de publicación: 04-01-18

Marco Tulio García Escobar / DPI 1949 92918 0101

 

La música (el arte en general) cuando no es reprimida, refleja el pensar de un pueblo, desde tiempos primitivos, y antes de tener un lenguaje hablado, el ser humano trató de expresar lo que sentía usando sus manos y cuerpo. Así nació la pintura y la escultura, y luego la música y la escritura y otras artes. Ahora entiendo porqué las dictaduras callan a los libre pensadores y a los artistas e incluso los asesinan. A los niños y a los jóvenes les gusta expresar lo que sienten, siempre y cuando no los hayan reprimido tanto en el hogar, la escuela y la sociedad en general. Ahora entiendo también porqué en los países ricos y reprimidos usan muchas substancias de acción sobre el sistema nervioso central
–psicodrogas– y porqué es tan lucrativo este negocio ilegal, y el porqué no lo legalizan. A los niños que se les dan buenas respuestas para sus preguntas y también se les dejan buscar sus respuestas a sus preguntas, casi con seguridad no le van a gustar las drogas ilegales o legales –alcohol–, porque lo que hacen estas substancias es liberar a la persona de decir o hacer lo que desea, no importando lo contraproducente que pueda ser, porque como dicen un dicho, “el niño y el bolo siempre dicen la verdad”. Hablando de la música, con la facilidad que da la tecnología, ahora es posible obtener buenas traducciones de canciones en inglés de las épocas de mi adolescencia—mediados de los sesenta hasta mediados de los setenta –y entiendo lo que querían decir la juventud de habla inglesa de esa época. Y me alegro de haber disfrutado las melodías sin entender nada de lo que decían los jóvenes de ese entonces, que expresaban de todo: hastío, insatisfacción, falta de amor, depresión, miedo, etcétera –¿o quién sabe?– Los seres humanos a pesar de nuestra inteligencia superior respecto a los demás animales, seguimos compartiendo con ellos los instintos básicos de sobrevivencia –agresividad, sexo, hambre, respiración, instinto territorial, etcétera– por lo que no estamos tan separados de ellos como muchos creen. En nuestro país no se estimula el arte porque es una sociedad hipócrita, supersticiosa y represiva, herencia colonial.