Jueves 20 DE Junio DE 2019
Cartas

¿Por qué los honrados no pueden gobernar?

Fecha de publicación: 23-08-17

 

Marco Tulio García Escobar / DPI 1949 92918 0101

Creo que el columnista César A. García E. tiene toda la razón en su artículo ‘¿Por qué los honrados no pueden gobernar?’ Yo pienso que la gente verdaderamente honrada no puede hacer algo que vaya en contra de sus valores de honradez, y muchas veces a las personas no les ayuda su carácter poco dominante o su convencimiento absoluto en sus valores, y puedan terminando cediendo ante actos anómalos por no poder decir “no”. Puede ser miedo, miedo aprendido en su lejana infancia, aunque sepan que están actuando mal. La gente delincuencial o criminal como no tienen sentimiento de culpa –sociópatas– no tienen miedo, o lo tienen muy poco, poco les importa el prójimo. Cuándo nos importa el daño que podemos causarle a los demás, pensamos muy bien cualquier acto, e incluso puede llegarse en casos extremos a considerar como malo cualquier acto que pueda en alguna forma dañar a otro. A muchos políticos, empresarios, militares, etcétera, no les importa el sufrimiento

–de todo tipo– que sufren los habitantes más desfavorecidos del país, más si son indígenas o mestizos, de lo contrario no hubieran hecho todo tipo de negocio ilícito. Yo no salgo de mi asombro el cinismo de muchos personajes actualmente prisioneros, considerados en otro tiempo como personas honradas, y que no parece preocuparles su estado actual, porque como dice el refrán, “la vergüenza pasa, pero el dinero se queda en casa”. Nadie nace delincuente, todo se aprende en la casa. No estoy en contra de ganar todo el dinero que se pueda, pero con el sudor de la frente, y hay muchas formas, pero requiere inteligencia, genialidad, trabajo, perseverancia, no astucia, porque astucia es engañar, mentir, robar.