Sábado 20 DE Abril DE 2019
Cartas

Tanto va el cántaro

Fecha de publicación: 20-05-17

Raúl García Salas Hernández. / DPI 1665 66551 1604

Nuestra sociedad y nuestra gente ya está cansada de tanta falta de control y cumplimiento de las normas constitucionales y el derecho a la libre locomoción que tenemos los guatemaltecos ha sido pisoteado y han abusado de nosotros, al ponernos como contrapeso en la balanza de los derechos el de la petición, el de la protesta y el de la libre organización, sin ponerse a pensar en las emergencias que pueden darse en el tiempo de los bloqueos, cuando al paso de los días nos venimos enterando de tal o cual ambulancia que no pudo pasar y se perdieron vidas valiosas en el tráfico detenido.

Con lo anterior no quiero, ni siquiera disculpar en lo más mínimo la actitud del joven que atropelló a las estudiantes de la Escuela de Comercio, pues se ha calificado como un asesinato con agravantes.

Pero hay tres aspectos interesantes que analizar, en primer lugar, el joven recluido en el Preventivo no salió de su casa o de la de su novia, con la intención de atropellar ni mucho menos asesinar a jóvenes promesas del futuro guatemalteco, estudiantes que sin importar la o las causas manifestaron bloqueando la calle, en segundo lugar, este mismo joven ¿se hubiera atrevido a atropellar a manifestantes del magisterio o de salud pública o de los cantones de Totonicapán o de cualquier otro grupo armados de palos? Lo más probable es una respuesta negativa, y en tercer lugar, ¿hasta dónde ha llegado el fastidio y el hastío de los ciudadanos al ver mancillados sus derechos?, ¿cuál es el índice de violencia que se maneja en forma general y que muy poco necesita para explotar?, ¿hasta dónde nos va a llevar esta situación de inseguridad y de observar cómo la corrupción y el mal manejo de nuestros fondos y de nuestros impuestos siguen en una escalada imparable?

Por supuesto que el responsable, el joven Meda, de 25 años, sea cual sea la razón o razones por las que cometió ese gran ilícito, debe pagar su culpa, responsabilizándose de los resultados de sus actos. La vida de Brenda como la de él cambiaron a partir de ese atropello alevoso y ventajoso. Una murió casi sin darse cuenta y el otro tendrá tiempo suficiente para reflexionar por su inmadurez y sus consecuencias.

Etiquetas: