martes 3 enero 2017
Cartas

¿Cómo se obtiene y se mantiene el poder?

Marco Tulio García Escobar / DPI 1949 92918 0101

Se podría definir el “poder” como la mayor o menor capacidad unilateral (real o percibida) o potencial de producir cambios significativos, habitualmente sobre las vidas de otras personas, a través de las acciones realizadas por uno mismo o por otros. Pero por otra parte, al decir de Paulo Freire, “el poder debe alojarse en la cabeza del dominado y llevarle a considerar como natural lo que desde el nacimiento se le está imponiendo”. El uso del poder no ha estado limitado al ser humano, ya que en nuestros más cercanos parientes –los monos– lo podemos observar en su estado natural o en un zoológico, donde vemos al macho más fuerte utilizarlo para conseguir comida o una relación sexual. El ser humano al ser más inteligente que otros animales también utiliza otras formas de ejercer el poder. A través de la historia podemos ver cómo ha evolucionado la forma de usar y conservar el poder. En la Edad Media Europea los Señores Feudales utilizaron la religión –Católica– para mantener el poder, tenían convencidos a los siervos –campesinos– que su poder se los había dado Dios, por lo tanto ellos tenían que aceptarlo y servirles. Aquí se usó la religión para justificar el mantener el poder, además de los Ejércitos que podían comprar con su dinero –oro, plata, joyas–. El campesino producía para su amo, y solo se quedaba con un poco para su subsistencia –tal vez un diez por ciento–. El poder se ejercía no solo a través de la fuerza –el Ejército– sino también ideológicamente -–implantar ideas– en la mente del individuo sobre la supuesta elección de Dios para que ellos
–los Reyes y Señores Feudales– gozaran de todos los bienes terrenales. Una sola persona por sí misma no puede mantener el poder, se necesita toda una estructura social para darle ese poder, y aquí entran todas las estructuras sociales para el efecto: religión, Ejército, política, dinero, Policía, sindicatos, sistema de justicia, etcétera.