Sábado 20 DE Julio DE 2019
Cartas

El que dice una mentira, está obligado a inventar 20 más para sostener la primera Mi respuesta a José Rubén Zamora

Fecha de publicación: 01-08-16

Señor Zamora no intente –como siempre lo hace– confundir a la opinión pública, porque esta vez, este simple ciudadano Julio Ligorría no se lo va a permitir.

Usted se ha convertido en un error histórico. Mi convicción es que a estas alturas usted le ha causado mucho daño al país. Y ha llegado el momento en hacer del conocimiento público una multiplicidad de mentiras y acciones en las que usted ha incurrido y con las que ha contribuido a dañar desde personas individuales y empresas hasta nuestra propia nación.

Doy respuesta a su texto del pasado domingo 31 de julio.

  1. Durante mi entrevista con autoridades internacionales que protegen la libertad de expresión en el hemisferio desde la SIP y la CIDH como el caso del licenciado Ricardo Trotti y el doctor Edison Lanza, cierto es que inicie mi presentación diciendo que usted y su diario han ejercido en el pasado y por pocos momentos una lucida e importante tarea en beneficio de la transparencia en la gestión pública. Lo dije porque así lo he creído y no tengo ninguna razón para desdecirme en ese sentido. Soy consistente en lo que pienso y mantengo coherencia con lo que he afirmado en el pasado. Desafortunadamente, usted ha variado el rumbo.

  1. También les dije, que toda esa buena gestión efectuada en algunos momentos de su vida, quedaba empañada por su personal decisión de ejercer la mentira y el ataque falaz con propósitos innombrables, a través de la sección el Peladero, y señalé lo que usted mismo confesó a Plaza Pública, que usted ha creado su propio muro de impunidad para sí mismo ante la sociedad guatemalteca, al llamar con apodos a las personas que ataca, de tal suerte que no les permita a sus víctimas llevarlo a usted a los tribunales acusado de los delitos de calumnia, injuria y difamación. Delitos que usted ha cometidos en múltiples oportunidades sin que nada ni nadie pueda hacerlo responsable.

  1. A ambos funcionarios les compartí la invitación que le había hecho, precisamente por carecer yo de los mecanismos reales de defensa ante su impunidad, de que usted y este servidor nos sometiéramos a una prueba de polígrafo, auxiliados por un técnico certificado por el FBI no por un experto del FBI, para que se conociera la verdad, invitación que usted sigue sin aceptar porque está seguro que sus respuestas le dirían al mundo quién es realmente Jose Rubén Zamora. Es causa de risa que para rehuir de este desafío usted sugiera que yo me he preparado técnicamente para mentir frente a un polígrafo. ¿Tanto miedo le da señor Zamora?

  1. Finalmente, a los falsos señalamientos que hace, respondo:
  • Mi relación con el por usted manoseado tema del control migratorio se limita a una gestión realizada en mi calidad de Embajador de Guatemala en Estados Unidos, con autoridades del más alto nivel del Gobierno americano en el ámbito de seguridad nacional donde se buscaba el beneficio de nuestros dos países. Jamás tuve una implicación comercial o administrativa en ese tema ni traje ningunos equipos a Guatemala. Eso solo cabe en su fantasiosa y maligna cabeza y las autoridades pueden comprobarlo.

  • Sobre los servicios prestados por Interimage a empresas que más tarde se convirtieron en empresas de cartón, puedo decir que en efecto esos servicios se prestaron, fueron entregados, facturados, los pagos recibidos mediante documentos de pago del sistema bancario nacional y sus impuestos debidamente pagados, de todo ello contamos con amplia prueba documental.

  • Como empresa comercial no estábamos habilitados a conocer cuál sería el futuro de empresas que nos solicitaban servicios idénticos a los que hemos prestado a decenas de empresas en Guatemala y en el exterior.

  • Seguramente, la Fiscalía Especial Contra la Impunidad habrá revisado esos movimientos financieros que, legítimamente, mi empresa efectuó como parte de prestación de servicios. Hay dos cosas que quiero comentar que hacen diferente dicha relación: Primero, que tengo copia de todos los productos entregados y que con mucho gusto estaría dispuesto a mostrar a Edison Lanza de CIDH y a Ricardo Trotti de SIP y a las autoridades por ser material sensible de clientes; segundo, que las empresas mencionadas nos pagaron un servicio mucho tiempo antes de ser cuestionadas y no hubo, como en otros casos, tránsito de dinero en doble vía, de una empresa hacia la otra, y menos un contrato de Estado a cambio de donaciones que Interimage haya hecho a campaña alguna. Simplemente, nos solicitaron servicios, entregué el producto y nos cancelaron. ¿Acaso usted señor Zamora por tener clientes cuestionados, termina siendo cómplice de ellos?

  • En Interimage tenemos décadas de ser una empresa seria y comprometida con sus clientes, que pagamos nuestros impuestos y le cumplimos sin objeción a nuestros empleados. ¿Puede decir usted lo mismo señor Zamora?

  • Ya lo expresé claramente en mi última respuesta a usted, mi empresa y yo estamos en la mejor disposición de colaborar con el Ministerio Público y con cualquier investigación donde se deba aclarar nuestro rol profesional, si es que hay algo que aclarar.

  • No tengo empacho en responder a cualquier pregunta que pueda plantearme un reportero de elPeriódico. Esa ha sido siempre mi práctica con la prensa.

  • Me pregunto por qué no está usted dispuesto a hacer lo mismo delante de un polígrafo señor Zamora. Responder por ejemplo, cómo logra mantener el altísimo nivel de vida que disfruta a pesar de que el diario que dirige mantiene una modesta pauta publicitaria y usted carece de otros negocios conocidos. ¿O es que recibe pagos que no declara legalmente? Me gustaría saber por qué ha elegido históricamente callar sobre algunos sujetos de noticia y en cambio ensañarse con otros. Quisiera preguntarle por diferentes presuntos financistas suyos.

  • A usted le preocupan mis gestiones frente a diferentes instancias internacionales ante las cuales pretende mantener una imagen de héroe y víctima. Acostúmbrese a la idea de que esa credibilidad suya ya es cosa del pasado. Comprenda que cada vez son más y más personas en Guatemala y fuera de las fronteras quienes se preguntan sobre sus métodos y motivos. Yo seguiré cuestionando su proceder delante de todos ellos, pero en sus manos está despejar todas esas dudas. Atrévase a someterse al polígrafo.

Repito señor Zamora: Usted tiene la palabra no yo.

Julio Ligorría Carballido

Guatemala, 1 de agosto de 2016