Jueves 18 DE Julio DE 2019
Cartas

No tengo relación con Lima Oliva

Fecha de publicación: 28-05-16

María Maciel Ruiz / Subdirectora del Sistema Penitenciario

El 10 de abril del 2016 en la sección elPeladero de elPeriódico se publicó: “María Maciel Ruiz, galáctica del despacho del Director del Sistema Penitenciario… Experiencia modelo. Principal carta de recomendación: Byron Lima. Conducto de contratación íntima y vieja amiga de Lima, cuyo proyecto de vida es, en el año 2016, ser Directora de Presidios, en el 2017 subir de Viceministra de Gobernación, y cerrar con broche de oro brillante su carrera en los años 2018 y 2019 como titular de la cartera”.

Con fecha 24 de abril de 2016, en esa sección bajo el título Vida de ensueño insuflada desde el infierno. Las cárceles están ardiendo, pero eso no le impide a la subdirectora del Sistema Penitenciario, Ninfa Crisol Gómez, una vida de ensueño desde que fue nombrada en el cargo, se fue de viaje una semana a Israel y de regreso pasó otra semana en España, haciendo compras y relajándose teniendo como base salario de servidora pública. En las cárceles, los que más saben acreditan su boom económico a que el padre de la niña menor es de Byron Lima. Adicionalmente, el director Carlos de León Zea y la subdirectora Ninfa Gómez, empezaron a vender puestos y traslados, y la encargada de los cobros es Jenny Natalia Pérez. Por cierto, muchos reos están desesperados por los cobros excesivos de la talacha que ordenaron de León Zea y Ninfa Gómez, y amenazan con llevar a cabo motines en las próximas semanas. También la Guardia Penitenciaria resiente la excesiva corrupción en esta administración y se han reunido para organizar otro paro”.

Con fecha 8 de mayo de 2016, en la misma sección se publicó bajo el título: “El reo Byron Lima está acelerando a sus subalternos entre ellos la dama del tatuaje en la foto, Glenda Rosalba Rosito Guzmán, asistente de la subdirectora del SP, Ninfa Gómez, conocida en estas nobles páginas. Por cierto, Glenda es quien controla las contrataciones y puestos clave en el Sistema Penitenciario y recibe las mordidas para no exponer a su jefa. Pues Ninfa y Glenda, además del resto de la estructura del SP, están urgidos por Lima para que formen expediente”…

Con fecha 15 de mayo de 2016, en la sección elPeladero se publicó bajo el título: “El mejor trabajo, el que está a la vecindad. Ninfa Gómez, ahora frecuente huésped de estas nobles páginas, acaba de cambiar de domicilio a una casa que alquiló al lado de Pavón. Según ella, es para supervisar de mejor manera el centro penitenciario cuando se presenten emergencias fuera de horario, pero las malas lenguas del Sistema Penitenciario dicen que la verdad es otra: es para reunirse fuera del horario con el reo Byron Lima”.

De las aseveraciones que se han realizado públicamente en contra de mi persona manifiesto que no tengo ningún vínculo de amistad, parentesco, relación laboral y/o personal con Byron Lima, así mismo “negocio” de cualquier naturaleza en el Sistema Penitenciario que pudiera poner en riesgo la Institucionalidad del lugar donde me desempeño como una funcionaria pública, ya que al haberse publicado notas que van en descrédito de mi familia, trabajo, trayectoria profesional, especialmente como mujer y poner en riesgo mi integridad física y de mi familia.

En Guatemala, vivimos en democracia, por lo que se debe exhortar al respeto de la garantía individual del derecho de defensa, específicamente las publicaciones de elPeladero, hechas en mi contra, salen de todo límite ético y legal.

Soy una ciudadana y guatemalteca que aún el riesgo que implica, decidí contribuir con mi país porque estoy muy clara que el apoyo a una institución a la que solo se le ha hecho mucho daño como lo es el Sistema Penitenciario, constituye el más grande desafío en beneficio de la paz y seguridad de Guatemala. Por lo que solicito que cesen las aseveraciones infundadas en contra de mi persona y no se me siga perjudicando en mi honradez y honorabilidad. Hago del conocimiento de estas preocupaciones al Procurador de los Derechos Humanos y a la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Hmanos sobre todo por la situación de alto riesgo que se me coloca de manera innecesaria por proferir aseveraciones infundadas en mi contra.