Sábado 8 DE Agosto DE 2020
Acción

A 30 años de una copa que salvó al “Dream Team”

Este domingo se cumplieron 30 años del título ganado por el Barcelona en la final de la Copa del Rey frente al Real Madrid de la “Quinta del Buitre”. Fue un título que cambió la historia del “Dream Team” del Barcelona  y de su entrenador Johan Cruyff, quien dejó impresa una filosofía de juego.

Fecha de publicación: 05-04-20
Por: Redacción Deportes, con información de ESPN

Cuando parecía que los argumentos futbolísticos que intentaba implantar Johan Cruyff a sus estelares jugadores no encontraba espacio en el fútbol moderno pero especialmente en el Barcelona, finalmente el espectacular sistema de “juego bonito” dio sus resultados el 5 de abril de 1990 cuando el cuadro azulgrana derrotó con enorme personalidad al poderoso equipo del Real Madrid de la Quinta del Buitre “y algo comenzó a cambiar”.

Gran recuerdo

La era del cruyffismo no terminaba de convencer a propios, ni extraños, ya que en la segunda temporada de Johan Cruyff como entrenador azulgrana el equipo había sido eliminado en la Recopa por el Anderlecht en octavos de final en noviembre y acaba el mes de marzo derrumbado en la Liga, cuarto, a once puntos del intocable Real Madrid, acumulando 9 derrotas en 32 jornadas y con el entorno muy agitado por las ideas revolucionarias de un entrenador que no es, para nada, intocable.

Los malos resultados habían generado una enorme crisis y los directivos del club manejaron en varias sesiones el despido del técnico debido a la enorme presión que ejercían los fanáticos.

Sin embargo, el Barcelona logró clasificar a la final de la Copa del Rey luego de una disputada semifinal contra el Valencia, por lo que los directivos esperaron este resultado para determinar si el cruyffismo sería parte de la historia del Barcelona.

Triunfo total

La final contra el Real Madrid la ganó el Barça por 2-0, con goles de Amor y Julio Salinas, en un duelo de gran tensión ambiental. Una victoria tan rotunda y merecida como “imprescindible” rememora Robert Fernández, mediocampista indiscutible en los dos primeros cursos del holandés.

“Nunca se sabrá qué habría podido pasar de perder aquella final porque el míster estaba en una situación bastante complicada, pero a pesar de todo lo que rodeaba al equipo estábamos muy concienciados y teníamos mucha confianza” declaró Guillermo Amor, autor del 1-0 y quien mantiene fresco en la memoria que el partido “era nuestro último cartucho. Sabíamos la presión que había, conocíamos todos los rumores y entendíamos que no era una final cualquiera”.

“Teníamos mucha responsabilidad… Y mucho compromiso con el míster” proclama, desde su confinamiento en Valladolid, Eusebio Sacristán. Fue él, posiblemente, uno de los puntos cardinales del Dream Team y pasadas tres décadas mantiene que aquel partido era “trascendental”.

“Cruyff lideraba un proyecto en el que creíamos. Asimilamos muy bien sus ideas y veíamos que estábamos en crecimiento, que a pesar de todo esa propuesta era la buena. Estábamos muy identificados con él y si hablo en primera persona, desde luego que sentía esa final como un partido especial” añadió.

“Demostramos que éramos un equipo que podía ganar cosas y lo hicimos ante un rival especial” suma Amor. “No solo por ser el Real Madrid, que también, sino porque era un equipo que estaba a punto de ganar su quinta Liga seguida, con la Quinta del Buitre, con Schuster, con Hugo Sánchez…Romper su hegemonía y acabar una temporada ganándoles fue importante para el grupo”.

Final feliz
Luego de este triunfo contra el poderoso cuadro del Real Madrid, el proyecto del Johan Cruyff tomó más fuerza que nunca y solo perdió un partido hasta el final de la temporada, por lo que el próximo año el “Dream Team” tomó el empuje que necesitaba para ganar todo lo que encontró en su camino, incluyendo la Liga de Campeones de Europa.

“Guardas un recuerdo especial de ese partido porque a partir de ahí las cosas fueron muy distintas. Fue como encajar todas las piezas” recordó Amor.

Sin duda, el triunfo contra el Real Madrid marcó la historia del “Dream Team” que estuvo a punto de no consolidarse de no haber sido por aquel trascendental éxito contra el cuadro merengue, que no pudo clavarle la estocada final al proyecto que con el paso de los años condujo a Johan Cruyff a la gloria.