Jueves 20 DE Septiembre DE 2018
Acción

Ciclismo

Opinión

Fecha de publicación: 09-11-17
Por: Félix Mencos
Más noticias que te pueden interesar

Meme Rodas cumplió con creces. El quetzalteco es un corredor muy veloz, potente para el terreno llano, y en la contrareloj de Retalhuleu, como se esperaba, “voló” para tomar considerable ventaja en el liderato de la 57 Vuelta a Guatemala.

Y en el resto de etapas del devaluado giro nacional –porque evidentemente ya no es el mismo de antes- mantuvo con esfuerzo y mucha capacidad su suéter de líder, muy bien aupado por sus compañeros del equipo Decorabaños, hasta convertirse en el flamante campeón del evento.

Manuel fue un digno ganador. Y con él, los actuales directivos del ciclismo lograron un caro objetivo: que un guatemalteco fuera por fin el vencedor de la otrora gran fiesta del pedal chapina. Eso, quizás, abona para buscar otra “meta” prioritaria para el pedalismo nacional, venido a menos por su falta de figuras de gran calibre: el lograr corredores de verdadera talla que puedan competir con posibilibades en un giro nacional “clásico”, con muchas etapas, con largos trayectos, y con abundante y necesaria dosis de alta montaña.

Los directivos de la anterior Federación de Ciclismo, en una penosa gestión, no acertaron; los de la actual sí lo compredieron: cualquier esfuerzo por recuperar el ciclismo nacional debe conllevar una buena actuación de los pedalistas nacionales en la Vuelta, a riesgo de que el máximo evento del año se muera como negocio efectivo…

Los organizadores del actual giro nacional no quisieron invitar al equipo del ganador de los dos últimos años, el costarricense Román Villalobos, a pesar de que este quería revalidar su título. Pautaron además etapas de corto kilometraje.  Y, con el pretexto del mal estado de las carreteras, también borarron del trayecto las altas cumbres que la hicieron legendaria…

Lo lograron, porque Meme Rodas, reiteramos con una gran faena, logró el título; pero que no se engañe nadie: el ciclismo guatemalteco, y con él sus pedalistas, aún están en horas bajas. Y levantarlos a ambos costará un gran esfuerzo…

Etiquetas: