Jueves 19 DE Octubre DE 2017
Acción

Un Messi soberbio salva a Argentina

Con un misil, un sombrero y un toque de empeine, un explosivo Lionel Messi logró este martes para la bicampeona Argentina un agónico pase al Mundial de Rusia-2018.

Fecha de publicación: 10-10-17
Por: AFP
Más noticias que te pueden interesar

“Estaba el miedo de quedar afuera. Hubiese sido una locura para Argentina, para nosotros, para todos y sí, obviamente que estaba el temor ese, pero hoy más allá de eso lo supimos jugar”, dijo Messi tras el rotundo 3-1 contra Ecuador en Quito.

La ‘pulga’, que con el Barça lo ha ganado todo y nada con la selección absoluta, auguró que con esta clasificación “la selección va a crecer mucho” y “va a haber un cambio muy grande” de cara al Mundial, el cuarto para él.

“Es difícil venir acá y empezar perdiendo mucho más, nos sobrepusimos le dimos vuelta rápido”, agregó Messi a la prensa, con la que los jugadores albicelestes no hablaban desde hacía casi un año.

Aliviado tras un partido que podría haber dejado a Argentina fuera de la máxima competición por primera vez desde México-1970, el DT Jorge Sampaoli se deshizo en elogios y agradecimientos hacia el ’10’.

“Messi no le debe el Mundial a Argentina; el fútbol le debe el Mundial a Messi”, sentenció eufórico el técnico de la albiceleste, muy cuestionada en su camino a Rusia,

El partido, en las asfixiantes alturas del Olímpico Atahualpa de Quito (2.850 metros), empezó con un balde de hielo para la albiceleste, muy cuestionada en el largo camino a Rusia.

A los 38 segundos, el joven Romario Ibarra abrió el marcador para los andinos al cruzar un balón picado con la zurda tras una pared de cabeza con Roberto Ordóñez.

– “Enano espectacular” –

Pero rápidamente Messi, determinado a evitar un desastre nacional en un país con fervor casi religioso por el fútbol, tomó las riendas y, desde su posición de 9, volteó el marcador en pocos minutos.

En el 11, trazó una pared con Ángel di María, que le dejó el balón en el área para que la ‘Pulga’ rematara a placer con el empeine.

A los 18, la estrella barcelonista le robó el balón al defensa Darío Aimar y, tras marcarse una fugaz diagonal protegiendo el esférico con su zurda, sacó un misil que entró por la derecha de la portería de Máximo Banguera.

En el 62 puso el broche de oro a su hazaña con una obra de arte. En una mezcla de garra e intución, ‘Leo’ se hizo con un pase perdido, y sin darles tiempo a los defensas ecuatorianos ni a parpadear se abrió como un correcaminos por la izquierda y deleitó al mundo con un sombrero desde el borde del área grande.

“Hoy estuvo espectacular el enano (…) En los partidos anteriores no teníamos esa suerte de poder meterla y hoy se dió”, expresó Di María.

Sampaoli sabía que sólo el ‘Messias’ podía salvar a Argentina, y organizó su juego para él, que con su hat-trick se convirtió en el máximo goleador de la historia de los clasificatorios sudamericanos junto al uruguayo Luis Suárez, ambos con 21.

– “Un repliegue” – 

La albiceleste, con su ejército de estrellas que juegan en las mejores ligas europeas, saltó al césped con un 3-4-2-1, con Darío Benedetto en punta apoyado por Messi y Di María, una dupla letal para la defensa ecuatoriana.

Los volantes como Enzo Pérez y Lucas Biglia no dejaron durante el primer tiempo de romper las líneas con pases rasos a la ‘Pulga’, que se hartó de abrir juego, de trazar diagonales, de buscar al punta del Boca Juniors.

Messi en estado en puro, el de las grandes tardes con el Barça.

Robert Arboleda y Darío Aimar, los centrales de Ecuador, una joven escuadra que bajo la batuta del argentino Jorge Célico se renovó pensando en el Mundial de Catar-2022, se vieron completamente desbordados e incurrieron en numerosos errores.

“Nos encontramos que hacemos ese gol y, en vez de insistir en la presión, hubo automáticamente un repliegue del equipo que nos costó tener a Argentina muy cerca del área”, explicó tras el partido el asistente técnico de Célico, Patricio Lara.

Colombia al Mundial y Perú a una repesca que sabe a clasificación

La gloria visitó Lima por partida doble de la mano de sus “hombres gol”: Colombia, con James Rodríguez, clasificó a su sexto Mundial al empatar 1-1 ante un Perú, que se metió por la ventana a la repesca, gracias a la picardía de su artillero Paolo Guerrero.

No hubo salsa ni “ras tas tas”. Sólo un grito furioso, casi desesperado de gol y de triunfo. James se puso Colombia en los hombros a los 59 minutos, cuando encontró el balón en medio de una desesperada y enredada defensa inca, que entristeció a las 40.000 almas en el Estadio Nacional.

Pero, pese a que Perú no ofreció un partido sólido, el ‘Depredador’ Guerrero aprovechó un tiro libre indirecto a los 75 minutos para engañar a David Ospina y obligarlo a tapar un balón que podía haber dejado pasar y que finalmente empujó dentro de las redes. El árbitro Sandro Ricci terminó cobrando, pese al reclamo inicial de la visita.

Con este resultado, la escuadra cafetera queda cuarta y gana el cuarto cupo sudamericano de la clasificación directa a Rusia 2018, la segunda Copa del Mundo de la mano del argentino José Pekerman.

“Esperaba esto, siempre la experiencia te indica los caminos a seguir. La grandeza de un equipo se ve en este tipo de circunstancias, aseguró.

Mientras que Perú tendrá que vérselas con Nueva Zelanda en un repechaje en un mes, y está a un paso de acabar con 36 años de ausencias de una Copa del Mundo.

La escena en el gramado del Nacional de Lima era curiosa: dos equipos celebraban, unos más que otros. “Hay que tener tranquilidad para el repechaje”, dijo el ‘Depredador’ peruano.

– Solidez colombiana –

Sólida, planteando marca y desactivando el juego del anfitrión, Colombia supo adivinar lo que le ofrecían los peruanos. Puso sus condiciones y anuló el mediocampo de un Perú al que el partido le quedaba grande y se veía desbordado por la presión de poder volver a un Mundial casi cuatro décadas después.

Aprovechando la desconcentración y tal vez los nervios de los dueños de casa, un desconcertante Duván Zapata ganó un balón aéreo que pivoteó hábilmente para Radamel Falcao. Y, como debe ocurrir con las estrellas del fútbol, que tienen que estar en la hora correcta, James llegó sin pedir permiso y la conectó sin piedad.

“Fue un partido duro. Perú ha mejorado mucho en los últimos años. Es justo que estén en el quinto puesto y es justo que estén en Rusia y vayan a un Mundial”, dijo el atacante colombiano del Bayern Múnich para quien “las eliminatorias se ganan con huevos grandísimos”.

– Sin espacios –

En un juego trabado durante todo el primer tiempo, Perú se mostró errático, como contenido por una camisa de fuerza. Dueño de su patio, quiso armar juego desde el fondo y avanzar como un rodillo sobre el gramado. Pero Colombia lo tenía todo estudiado: planteó una buena marca que desactivó la estructura peruana.

“Por la manera de jugar de los dos equipos, siempre han salido buenos partidos, con resultados ajustados y el nivel de juego muy bueno”, había dicho Pékerman.

Ambos abrían la cancha al máximo buscando juego. Colombia aprovechaba con cautela y volvía rápidamente a su terreno para protegerse. Perú pasó a jugar con centros largos e imprecisos, sin la aduana del mediocampo.

– Picardía –

En Perú nada salía. André Carrillo cambiaba de punta para sorprender pero era en vano. Perdía la pelota de los pies y se complicaba. Incluso se ganó una amarilla al derribar a Duván Zapat. El DT de Perú, el argentino Ricardo Gareca, se llevaba las manos a la cabeza. Así se fueron al descanso.

En la segunda mitad vinieron los goles. Tras el 1-0 de James, Perú bebía un amargo café y empezaba a ver cómo se desvanecían sus sueños de Mundial. “Vaaaamos, vamos peruaaaanos, que esta noooche, tenemos que ganar”, se escuchaba en la tribuna, sin bajar los brazos.

El juego se tornaba rudo en el mediocampo. Hasta que una falta contra Aldo Corzo, que él mismo fabricó, puso en los pies de Guerrero la oportunidad de oro. Faltando 15 para el final, el tiro libre indirecto dibujó una curva que Ospina quiso contener y terminó empujándola a las redes. El terremoto llegó al coloso José Díaz y a las calles peruanas.

Pekerman y Gareca pedían calma a sus pupilos. Las matemáticas se confabularon y el resultado favorecía a los dos. Una noche, dos ganadores. Porque para Perú, ya estar sintiendo el frío de Rusia, es un triunfo.

“El mensaje al hincha es que no deje de creer en nosotros, que siga confiando en nosotros”, dijo Gareca.