Viernes 24 DE Mayo DE 2019
Acción

Patada al fútbol

Opinión

Fecha de publicación: 09-12-15
Por: Juan José Corado Flores

En varias ocasiones pronostiqué y dije (desde hace mucho tiempo, por cierto) que el fútbol nacional había quedado a la deriva cuando Brayan Jiménez y sus compañeros de fórmula tomaron la dirigencia del fútbol nacional.

Desde que estos directivos llegaron a la Federación en su primer mandato comenté que era el acabose del balompié, y luego de su reelección señalé que este popular deporte tendría ocho años de retroceso.

Sabía perfectamente que con esta dirigencia el más popular de nuestros deportes tocaría fondo en definitiva y, lamentablemente, no me equivoqué.

Por eso no me sorprendió que aparecieran en la lista de dirigentes corruptos que se han beneficiado del fútbol y de la asquerosa FIFA.

Lo que sí me sorprendió es que los directivos nacionales acusados no aparecieron en la primera lista, que terminó en una bochornosa redada de dirigentes en Suiza hace algunos meses.

Siempre he dicho que muchos dirigentes deportivos forman parte de la misma “especie” de los políticos, ya que llegan a los puestos importantes del deporte para hacer sus negocios y no para ayudar a los atletas.

Y en el fútbol esta conclusión lamentablemente se aplica a la perfección, ya que la mayoría de personajes que han llegado a la Federación solamente se sirvieron y se aprovecharon del balompié nacional.

Desde que yo inicié mi etapa como reportero deportivo no recuerdo a un solo dirigente capaz, honesto y digno de ser la cabeza de este popular deporte.

La mayoría, por no decir todos, han llegado a la Federación para hacer sus negocios, para viajar por todas partes del mundo y para socializar con otros nefastos dirigentes que se aglutinan en la repugnante FIFA.

Afortunadamente, la justicia finalmente prevaleció y ahora todos estos malos directivos –nacionales e internacionales– deberán entregar cuentas.

Lo que no me explico aún es cómo el “jefe” de la banda –porque la FIFA se convirtió en una guarida de delincuentes– todavía no ha sido perseguido y castigado, ya que Joseph Blatter sabía y avaló todos estos sobornos y negocios fraudulentos adentro de la organización.

En el plano local, no acepto que los dirigentes que estuvieron durante todos estos años junto a Brayan Jiménez se hayan quedado al frente de la Federación e intenten hacer creer que llegan a “salvar” nuestro fútbol, ya que si no estaban de acuerdo con el proceder del ahora dirigente prófugo lo debieron denunciar en su debida oportunidad.

En estos tiempos de cambio en Guatemala, es el momento idóneo para que las autoridades de gobierno intervengan el fútbol y traten de limpiar la organización.

No podemos esperar que los presidente de las Asociaciones Departamentales, quienes son acusados de recibir sobornos para elegir al responsable de dirigir a la Federación cada cuatro años, decidan en la anunciada Asamblea Extraordinaria del próximo 22 de diciembre el futuro de nuestro fútbol, ya que son corresponsables de la crisis por la que atraviesa el balompié nacional en la actualidad.

El fútbol vive sus horas más tristes y bajas. Ha tocado fondo y es necesario una reestructuración en el plano dirigencial para que dentro algunos años podamos tener a este deporte restablecido y con mayor orden, ya que de lo contrario seguiremos lejos de clasificar a un Mundial.