Sábado 25 DE Mayo DE 2019
Acción

El Barcelona ridiculiza al Real Madrid con un demoledor 4-0

La afición del Real Madrid estalló hoy en el clásico español ante el Barcelona y pidió la dimisión de su presidente, Florentino Pérez, al asistir a un monólogo de fútbol de su máximo rival en su propio estadio.

Fecha de publicación: 21-11-15
Foto: AFP Por: Por Alberto Bravo (dpa)

El Barcelona dio hoy un demoledor golpe en la Liga española de fútbol al golear 4-0 en el Santiago Bernabéu a un Real Madrid que quedó ridiculizado ante el juego azulgrana y sus propias e infinitas carencias.

Neymar y Luis Suárez pusieron ya una clara ventaja visitante al descanso y Andrés Iniesta y el propio Suárez completaron la goleada en la segunda parte. La hinchada del Real Madrid no aguantó más y despidió el partido con abucheos contra su equipo, su entrenador y su presidente, Florentino Pérez, al que pidieron su dimisión.

Lo concreto es que el equipo de Luis Enrique alejó al Real Madrid a seis puntos. Y lo accesorio -pero no por ello menos importante- es que el conjunto azulgrana viaja hoy como un huracán por encima de un rival en ruinas.

“Sabe a gloria bendita. Es el eterno rival. La rivalidad está ahí y es normal y lógica. Sabe bien por la manera en que lo hemos conseguido”, manifestó Luis Enrique tras el partido.

El Barcelona se exhibió en un partido para el museo azulgrana. El Real Madrid, sin una sola respuesta táctica, fue una sombra de sí mismo, un equipo sometido y superado. Tanto es así que su hinchada explotó cuando llegó el descanso y el estadio fue un único grito: “¡Florentino, dimisión!”. Hacía años, muchísimos años, que la afición blanca no exigía responsabilidades a su presidente.

Si el Barcelona hubiera necesitado más goles, los hubiera logrado. O eso pareció, tal fue su superioridad. Con Iniesta convertido en un gigante y el dominio absoluto de la medular, manejó todos los tiempos del encuentro. También ganó cada duelo individual.

Barcelona's Brazilian forward Neymar (L) celebrates a goal with teammate Barcelona's midfielder Andres Iniesta during the Spanish league "Clasico" football match Real Madrid CF vs FC Barcelona at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid on November 21, 2015. AFP PHOTO/ JAVIER SORIANO / AFP / JAVIER SORIANO

afp

La única solución que propuso el técnico local, Rafael Benítez, fue dejar arriba a Cristiano, Bale, Benzema y James a la espera de que les llegara un balón largo, que éste fuera prolongado y el delantero de turno corriera 30 metros para marcar. Una dulce quimera que nunca sucedió.

Benítez criticó a sus futbolistas tras el partido: “Los jugadores que han empezado el partido tienen la calidad suficiente como para hacerlo mejor de lo que lo han hecho”.

El Barcelona se adelantó a los 10 minutos con un gol de Suárez tras una gran jugada de Sergi Roberto, otro jugador azulgrana que salió reforzado del Bernabéu. El gol fue un resumen de la primera parte: inferioridad blanca en el mediocampo, movilidad azulgrana y alta definición de sus cracks.

El Barcelona reafirmó su tremenda superioridad a los 39 minutos con un tanto de Neymar tras una espectacular jugada de Iniesta, una más del astro español. Y en el minuto final de la primera parte Marcelo sacó bajo palos un remate de Suárez.

El árbitro señaló el descanso y el Santiago Bernabéu comenzó el festival de abucheos. Primero a su equipo y luego, inesperadamente, a su presidente. Había visto a su equipo ridiculizado por un Barcelona imperial. Y sin Lionel Messi. El argentino, recuperado de su lesión, asistió a la exhibición de sus compañeros desde el banquillo durante 56 minutos.

El Real Madrid esbozó una tímida reacción en la segunda etapa con los disparos de Marcelo y James, pero el Barcelona abortó cualquier atisbo de remontada blanca con un gol fulminante. Ocurrió a los 52 minutos, con una gran combinación entre Neymar e Iniesta que concluyó con un espectacular cañonazo del español, autor de un partido memorable.

Luego entró Messi en el campo, más dinamita para un Barcelona que quería más. Y las ocasiones azulgranas seguían llegando ante un rival desconcertado, aniquilado y despersonalizado. Ningún jugador del Real Madrid pareció rebelarse ante el ridículo.

La goleada concluyó a los 74 minutos con una asistencia de Messi que permitió el mano a mano de Suárez, quien definió con mucha calidad ante Keylor Navas.

El Barcelona no hizo sangre y se llevó un resultado histórico entre la impotencia madridista, personificada en un Isco que se autoexpulsó con una patada a Neymar.

El conjunto de Luis Enrique no sólo se reforzó como líder indiscutible en la Liga española, sino que con Messi ausente durante casi una hora metió a su gran rival en una crisis de imprevisibles consecuencias. Benítez y Florentino Pérez tienen motivos para temblar.

“Fue un partido redondo por conseguir un resultado importante y dar la alegría a la afición con un resultado memorable”, resumió Luis Enrique.

 

 «Florentino dimisión»: la afición del Real Madrid

“¡Florentino dimisión!”, pidió hoy parte de la grada a su presidente en el descanso, cuando el marcador era todavía de 2-0 y algunos albergaban esperanza de revertir el encuentro.

Con 4-0, y toda esperanza derrumbada, los cánticos se multiplicaron, con pañuelos blancos en las gradas y silbidos. Un segundo después de que el árbitro pitara el final del partido, el himno del Real Madrid sonó a un volumen atronador. No se escucharon más silbidos en la fría noche en la capital española.

Florentino Pérez, que afronta su segunda etapa al frente del Real Madrid -dimitió en 2006 tras seis años en la presidencia-, siguió el partido desde el palco de autoridades y vio cómo su nuevo proyecto recibía un durísimo golpe justo en el peor momento. Ante el máximo rival y cuando más se necesitaba comunión entre hinchada y equipo, con el técnico Rafael Benítez en el punto de mira de la crítica.

“Nos duele perder, y perder de esta manera”, dijo hoy Benítez. “Lo que hay que hacer es unirse y trabajar. Lo que me preocupa es recuperar pronto al equipo anímicamente”, añadió sobre la dura tarea de las próximas semanas.

El entrenador español presumía durante los primeros meses de la temporada que el Real Madrid era el equipo que más atacaba y el que mejor defendía. Hoy tuvo oportunidades para marcar, pero no fue efectivo. Y en defensa se desangró ante un Barcelona incisivo y sin piedad.

“Es una noche para tener cierta calma y tranquilidad. Cuando ganamos y cuando perdemos, todos somos culpables”, dijo el ex futbolista blanco Emilio Butrageño, hombre próximo a Florentino Pérez, cuando le preguntaron por el futuro de Benítez.