Lunes 9 Enero 2017
Salud

¿Adicto al trabajo?

Vivir para trabajar no quiere decir ser productivo y puede dañar la salud.

 


Redacción Suplementos*  •  Si es de los que se quedan en la oficina más horas de las que establece el horario laboral, y suele llevarse trabajo a casa, proba-blemente es “workaholic” o adicto al trabajo.

“Quienes tienen esta adicción manifiestan daños físicos y psicológicos, como obesidad, irritabilidad, fatiga y trastornos del sueño.

Es igual de grave que la adicción al alcohol y tiene repercusión en todos los aspectos de la vida de las personas. Su calidad de vida se ve deteriorada. Esta adicción origina mucho estrés y propicia que las personas se alimenten mal. Siempre comen rápido y optan por la comida fastfood, además de que no se dan tiempo para realizar ejercicio”, comparte Fernando Rosales, fundador del Sistema Eficaz de la Actitud en México.

“También afecta el entorno familiar. Alguien que trabaja diez, 12, 14, 16 horas pasa poco tiempo con la familia”, alerta.

Quienes tienen esta adicción pueden detectarla por su dificultad para dejar de trabajar, y de pensar en sus pendientes laborales.

 “La persona tiene una incapacidad para parar. Tiene que ver con no respetar horarios, es decir, su horario concluye a las 6 de la tarde y se quedan en la oficina hasta las 10 de la noche de manera constante.

“Hay quienes se salen de la oficina, pero siguen trabajando desde casa. El trabajo empieza a desequilibrar las diferentes áreas de la vida, como la convivencia con familia y amigos, así como los tiempos de comida y para realizar actividad física”.

El problema, precisó, es que muchas empresas premian o incentivan esta adicción. “Estamos en una cultura de baja productividad y muchas veces se premia esta adicción al trabajo, pero el que trabaje por muchas horas no lo hace productivo. A veces entre más horas trabaje menos productivo es”.

Rosales indica que las empresas creen que teniendo personas que trabajen más van a producir más, y esto es un error.

“Trabajamos muchísimo, producimos muy poco y vivimos bastante mal. Lo contradictorio es que en los países donde menos se está trabajando en el mundo, alrededor de mil 500 horas al año, son el número uno en productividad y calidad de vida”.

Así que el trabajar más no significa que se produzca más. Es preferible trabajar menos y producir más.

“La idea es que en las empresas se desarrolle una cultura de productividad, pero con calidad de vida”.

Rosales explica que lo ideal es que haya cambios a nivel empresarial para cambiar esta cultura, pero también se requieren cambios a nivel individual. Para ello, es necesario que las personas tengan un cambio de mentalidad, pues así puede propiciarse una transformación en el comportamiento.

Es necesario, dice, que las personas equilibren todas las esferas en las que se desenvuelven, como el entorno familiar, de amigos y el laboral, para evitar caer en esta adicción.

Mantener el equilibrio

> Fernando Rosales, fundador del Sistema Eficaz de la Actitud en México, propone lo siguiente:

> Haga un alto y analice lo siguiente: ¿Es feliz? ¿Está haciendo lo que le apasiona? ¿Tiene una relación fuerte y estable con su familia?

> Identifique cuál es el rumbo que ha seguido hasta ahora: ¿Cuál es su estilo de vida? ¿Cuáles son sus aficiones? ¿Cuáles son sus actividades diarias? ¿Hacia dónde lo están llevando? ¿Qué quiere alcanzar con ellas?

> Determine si ese rumbo coincide con sus anhelos más profundos: ¿Qué es lo que más anhela? ¿Qué es lo que le apasiona? ¿Cómo quisiera vivir?

> Reconozca cuáles son los cambios que debe hacer para que coincida: ¿Qué  cambios necesita para alinear el rumbo de su vida hacia sus anhelos? ¿Qué actividades debe dejar? ¿Qué actividades debe adoptar? ¿Qué relaciones debe reforzar?

> Decida hacer al menos un cambio pequeño todos los días: Vivir en un estado de motivación y felicidad continuo no depende de sus circunstancias, sino de las decisiones diarias que toma para alinear tus circunstancias hacia el rumbo que quiere seguir.

> No se quede estático: Explote sus virtudes y habilidades, practique deportes o cualquier actividad física que sirva como distractor y canalizador de energía.

*Con información de Agencia Reforma.

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