Viernes 17 Marzo 2017
Inversión

Crece la demanda de blindaje de bajo nivel y en autos compactos

La delincuencia común cambió desde hace una década el mercado del blindaje de automóviles en Guatemala, la tendencia crece y se mantiene.

 

La empresa Blindamax tiene 20 años de blindar automóviles para todos los ámbitos. Por: Braulio Palacios elPeriódico

Hace 20 años, los clientes requerían blindar su automóvil para protegerse de armas potentes, pero los asaltos en moto y a mano armada para asaltar al conductor, cambiaron el mercado, por lo que la mayor parte de los blindajes ahora son para cubrir un ataque de arma corta o de puño, como escuadras, revólveres o subametralladoras.

Mario Sueiras Matheu, gerente general de Blindamax, explica que el mercado cambió, el blindaje ya no se da solo en niveles altos, que protegen contra fusiles de asalto de uso militar o alto impacto, hoy sus clientes son desde altos ejecutivos, empresarios, funcionarios y personas que, aunque no tienen un gran ingreso, sí recurren al blindaje.

Cuando empezó la compañía, en 1997, el 80 por ciento de los pedidos eran blindajes de nivel IV y V –los más altos–, ya que en Guatemala había mucho fusil “alto poder” que los niveles bajos, no soportan. “El nivel alto se hizo por muchos años, y se mantuvo, pero los asaltos en moto, hizo que más personas recurrieran a niveles bajos de blindaje para hacer actividades cotidianas con la mayor seguridad posible”, señala Sueiras Matheu.

Aunque lo común es que se blinde un auto nuevo, de tipo agrícola o camionetas, ahora hay clientes que blindan automóviles livianos y compactos, que en ese momento tienen, y que no son necesariamente de modelo reciente.

Blindamax, días atrás, terminó un proyecto en el que se blindó un Fiat 500. El costo del blindaje para un carro compacto oscila entre US$8 mil y US$10 mil.

Se protegen de delincuentes

Mario Sueiras Haeussler, gerente de taller de Blindamax, indica que la demanda del blindaje para resistir un fusil de asalto AK-47 o fusil M-16 empezó a disminuir, los de nivel bajo –Nivel III A o Nivel III Plus– incrementaron y la tendencia se mantiene en los pedidos. “Una persona que no tiene presupuesto para un blindaje alto, compra uno gama intermedia para blindar”, señala al indicar que antes era un “lujo”, ahora una “necesidad”.

La demanda también fue impulsada por personas que no requerían una protección alta, sino que buscan protegerse de la delincuencia común o una bala perdida. En la actualidad, el 95 por ciento de los blindajes que realiza Blindamax son Nivel III A y Nivel III Plus, que se diferencian por el grosor del vidrio.

La empresa no solo incrementó su personal –pasó de ocho a más de 60 trabajadores en dos décadas–, también sumó los servicios de enderezado y pintura, y restauración en sus instalaciones, de más de seis mil metros cuadrados. También han realizado trabajos de blindaje para solicitudes en El Salvador y Honduras.

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