Ahora Harold nos mete en un lío que le costará al país una bicoca de unos Q200 o Q300 millones.
En la consulta participaron pobladores de 29 comunidades que rechazaron los proyectos.
Prohibe a los gobiernos locales contratar empresas que hacen negocios en Cuba o Siria.
No todo en la novela es mera criminalística. También pone en juego el pensamiento mágico.