El complejo de criollos que históricamente ha caracterizado a la sociedad guatemalteca (especialmente las capas media y media alta) y que en la actualidad se observa en el mediático fanatismo que algunos fervientemente profesan por equipos de fútbol ajenos a su identidad. Es un aspecto digno de la más profunda vergüenza, ya que, poco a poco permitimos que la influencia que ejercen los medios bajo la supuesta globalización –en este caso deportiva– contrarreste todos los elementos y valores –no solo el fútbol– que han construido la guatemaltequidad.
Es preciso señalar que ver y disfrutar de “un buen partido de fútbol” no es dañino para nadie; sin embargo, la apropiación de elementos que históricamente no nos pertenecen, es nefasto; y si fomentamos ese exacerbado y ridículo comportamiento, en gran medida seremos partícipes y cómplices del por qué somos un pueblo sin identidad, anormal y con escaso amor por Guatemala, que es lo que realmente nos pertenece.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
14 comentarios: