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Guatemala, domingo 15 de abril de 2012

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Domingo:

Asumir la historia tal como fue

EDELBERTO TORRES-RIVAS

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Ampliar imágen EP Foto:  Víctor Matamoros > elPeriódico

Guatemala es una sociedad dividida por múltiples factores, el clasista, lo étnico-racial, el lugar de vida, la condición de género y desde hace algunos años, el dolor y el rencor que produjo el llamado conflicto armado, que solo fue conflicto entre la guerrilla y el Ejército por breves períodos (1964-67 y 1979-82). El resto del tiempo, desde 1962 hasta 1992 el régimen militar se ocupó de destruir organizaciones sociales, y asesinar dirigentes y cuadros políticos que a su juicio eran peligrosos. ¿Peligrosos? “La noción de peligro definió al enemigo”, que en una situación de conflicto armado hay que liquidar. El dolor y el rencor aparecen porque la inmensa mayoría de las víctimas no eran enemigos, eran civiles distantes de la línea de fuego. Ellos fueron cazados en sus casas, en la calle, en el trabajo, de forma despiadada; el límite de este vértigo homicida ocurrió con la población indígena. Crearon la figura del desaparecido, acción que acapara los peores síntomas del sufrimiento, porque es un golpe permanente a la esperanza.

 

Los muertos en combate de ambos lados no entran en la consideración del párrafo anterior; son consecuencias de la guerra y por lo tanto de su lógica mortal. Se sabe que un altísimo porcentaje de los muertos fueron causados por el Ejército y uno mucho menor por la guerrilla. En efecto, la izquierda armada mató gente inocente en un mal manejo de su estrategia. Tienen por ello una cuota de dolor que sus acciones causaron. 

 

Una honda fisura divide a los guatemaltecos de una manera difícil de superar. No lo logra el perdón que es el acto personal de olvidar voluntariamente. Y no se olvida lo que no se conoce bien. La verdad va adelante del olvido. El recuerdo es dolor y rencor como un sordo sentimiento en espera del castigo. No hay límite de tiempo para que el recuerdo se borre, la memoria se debilite y el dolor desaparezca. Por lo tanto, hay que tener plena conciencia de lo ocurrido en Guatemala durante los años de la represión del Estado, el periodo del mal llamado conflicto armado interno.

 

Los guatemaltecos debemos asumir la verdad de la historia. Han transcurrido ya dieciséis años desde la firma de los Acuerdos de Paz y mas de veinticinco/treinta desde que ocurrieron los peores momentos del horror homicida. Tener conciencia plena de lo que aquí aconteció es reconocer las profundas heridas que se produjeron a la sociedad, es reconocer que más de cien mil guatemaltecos no murieron de muerte natural, sino asesinados por otros guatemaltecos; es re-conocer que los militares se excedieron, que tienen una responsabilidad que la historia no puede olvidar; es reconocer que la guerrilla también mató sabiendo que ningún terror ha conducido a la revolución. Todo este conjunto de reconocimientos es lo que se llama, alcanzar un momento de conciencia histórica. Pero asumir la historia como ella fue, es difícil porque es acercarse a la verdad de las víctimas, distinta de la de los verdugos. ¿Cómo alcanzar la verdad objetiva? Ello solo ocurre con la abrumadora evidencia de los datos; cuando ellos se acumulan por todos los resquicios por donde la certeza puede llegar. No hay aquí espacio para la argumentación. Pero basta una certeza. Sergio Saúl Linares Morales fue capturado por el Ejército el 23 de febrero de 1984, desaparecido desde entonces; su osamenta fue localizada el 7 de septiembre de 2003 e identificada en noviembre de 2011 en una fosa común donde hubo una base militar. Allí hay centenas de cadáveres esperando. Pero un solo caso es suficiente para establecer las responsabilidades.

 

En los escenarios que hoy estamos viviendo, hay que asumir la tragedia del conflicto en el que una parte de la sociedad castigó a la otra. Hay que poner al día la conciencia histórica, el pasado que se encuentra con la realidad presente. La posibilidad de asumir la verdad de lo sucedido, puede ser el primer paso para la reconciliación nacional; no se ignora que la tarea de lograrla es tan difícil como hacer de lo sucedido un acto de conciencia. Pero en algún momento debemos alcanzar la reconciliación, el fin de ese surco de sangre que nos divide. Los jefes militares, de diversas maneras en Argentina, Uruguay, Chile, han aceptado algunas responsabilidades. En Argentina donde los crímenes fueron mayores pidieron perdón. Se han dirigido a la nación, expectante, asegurando que lo ocurrido no volverá a repetirse.

 

En Guatemala vivimos un escenario particular, calificado por la excepcional circunstancia que un general contrainsurgente fue electo democráticamente como Presidente. Constitucionalmente, es el Presidente de todos los guatemaltecos y dentro de esa tesitura nos movemos. Frente a los males del país, que son muchos y profundos, no podemos sino esperar que el Gobierno los enfrente exitosamente. Algunos de esos males como la hambruna exigen una solución, que no depende de diferencias ideológicas. También se plantea, como nunca antes, la posibilidad que un alto oficial del Ejército, el Presidente por ejemplo, asuma la historia que le tocó vivir. Le haría un inmenso favor a la nación guatemalteca facilitando la reconciliación nacional, disminuiría notablemente las fisuras de dolor que dividen al país y rescataría para el Ejército el inicio de una nueva valoración de su papel en la sociedad.

 

Las fechas tienen a mi juicio explicación, que no es posible intentar aquí y que molestarán a aquellos que tienen una visión apocalíptica de nuestra historia.

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15 comentarios:

  1. manuel gordillo: (2012-04-23 15:37:17 horas)
    "Tener conciencia plena de lo que aqui aconteció, es reconocer las profundas heridas que se produjeron a la sociedad," dice el autor de esta nota, y es verdad. Entonces, hay que pedirle a los ideologos de la guerrilla que ascepten su responsabilidad de haber mentido y engañado a miles de campesinos e indigenas para que los acompañaran en su locura de tomar el poder por medios violentos; los indigenas y campesinos al, día de hoy no estan mejor que hace 20 años, lo que demuestra lo esteril de su lucha. Mientrs existan organizaciones y personas inescrupulosas que sigan lucrando con la nesecidad de los menos faborecidos en Guatemala, no habrá paz ni reconciliación, pues siempre habrá quienes mañozamente levanten la costra para que la herida no sane
  2. sergio licardie V: (2012-04-22 09:06:15 horas)
    Un hecho evidente, particular, inesperado ha ocurrido en Guatemala. Un militar que combatió una insurrección, con determinada tendencia partidista que creó o lo cobijó, ha ganado unas elecciones seudo democráticas y ha sido reconocido como presidente y está en el poder. A pesar del asombro de muchos dentro de la particularidad nacional, no es un evento aislado, simplemente pasamos por el túnel o saltamos la barda o atisbamos mas allá de la frontera nos encontramos con hechos semejantes. Ya pasaron a la historia los dictadores novelescos, de origen conservador o liberal, de democracias y elecciones falseadas, largos periodos de gobierno. Quedaron incrustados en su histórica novela, se acabaron después de la segunda guerra mundial. En esos procesos tuvimos participación. Surgieron los bloques de extensión de los poderíos militares triunfantes en la guerra, ya terminaron. Triunfaron los movimientos populares anticolonialistas, con sus líderes vitalicios que heredaron sus símbolos de poder, ya terminaron. Algunos procesos sociales, electorales, con tendencias anti imperialistas (USA) y socializante tuvieron éxito, pero también fracasos (octubre Guatemala) Triunfó la revolución cubana y algunas guerras del pacífico asiático y las estrategias che cubanas, guerra fría, se impusieron. Los vietnames se extendieron por el continente americano como alguna vez se profetizó. Corrió la sangre, mucha todavía no coagula, muchas costras se han caído y en ese momento histórico nos encontramos. No estamos solos con nuestro sufrimiento, lo que se dice, se divulga, se escribe en Guatemala también se grita en toda América. Hay presidentes militares que combatieron guerrillas como presidentes, hay militares golpistas, civiles con tendencias socializantes, guerrilleros, haciendo gobierno y queriéndose perpetuar en el poder hasta con intereses hereditarios, la imagen principal es el reclamo histórico por la actuación en los últimos procesos. Es importante establecer y mencionar los hechos históricos, en muchos pueblecitos hay muros que están rememorando a sus muertos en la guerra. Los paises manifiestan de muchas formas sus eventos históricos y es notorio lo que hacen los gringos por hacer valer esos hechos en la conciencia de sus disimiles ciudadanos, igual sucede con nosotros, se crean muros, placas, museos y se trata de hacer valer y generar importancia a esas acciones. En algún momento se planteó por un sector nacional la lucha armada contra otro sector que por violencia había contribuido al derrocamiento de un gobierno. Era un momento nacional e internacional y las búsquedas de soluciones empezaron a ser violentas “ahora los errores se pagan con muertos” fue el momento de la decisión y los errores se han pagado y debemos limpiar no solo las paredes orinadas sino la sangre en los cerros y avenidas. No debemos olvidar, pero también no ser sectarios, excluyentes con los muertos. Cada familia, cada pueblo, cada ciudad, ha pagado por sus errores o por los de otros. El hecho de que gobierne ahora un militar de escuela, es un hecho de un sector del pueblo ha tomado decisiones. La paz hace algunos años que llegó y ya no hay guerra entre los grupos mas desarrollados del país. Los militares tienen su universidad y la paga el pueblo. Los civiles tienen su universidad y la paga el pueblo. Ahora debemos pensar como desarrollar la diversidad y pagar las cuotas históricas de lo que ha sido abandonado. SOLUCIONES AHORA, SIN SANGRE, SIN MIEDO, SIN DEMORA. Que nadie se quede atrás.
  3. sergio licardie V: (2012-04-22 09:05:37 horas)
    Un hecho evidente, particular, inesperado ha ocurrido en Guatemala. Un militar que combatió una insurrección, con determinada tendencia partidista que creó o lo cobijó, ha ganado unas elecciones seudo democráticas y ha sido reconocido como presidente y está en el poder. A pesar del asombro de muchos dentro de la particularidad nacional, no es un evento aislado, simplemente pasamos por el túnel o saltamos la barda o atisbamos mas allá de la frontera nos encontramos con hechos semejantes. Ya pasaron a la historia los dictadores novelescos, de origen conservador o liberal, de democracias y elecciones falseadas, largos periodos de gobierno. Quedaron incrustados en su histórica novela, se acabaron después de la segunda guerra mundial. En esos procesos tuvimos participación. Surgieron los bloques de extensión de los poderíos militares triunfantes en la guerra, ya terminaron. Triunfaron los movimientos populares anticolonialistas, con sus líderes vitalicios que heredaron sus símbolos de poder, ya terminaron. Algunos procesos sociales, electorales, con tendencias anti imperialistas (USA) y socializante tuvieron éxito, pero también fracasos (octubre Guatemala) Triunfó la revolución cubana y algunas guerras del pacífico asiático y las estrategias che cubanas, guerra fría, se impusieron. Los vietnames se extendieron por el continente americano como alguna vez se profetizó. Corrió la sangre, mucha todavía no coagula, muchas costras se han caído y en ese momento histórico nos encontramos. No estamos solos con nuestro sufrimiento, lo que se dice, se divulga, se escribe en Guatemala también se grita en toda América. Hay presidentes militares que combatieron guerrillas como presidentes, hay militares golpistas, civiles con tendencias socializantes, guerrilleros, haciendo gobierno y queriéndose perpetuar en el poder hasta con intereses hereditarios, la imagen principal es el reclamo histórico por la actuación en los últimos procesos. Es importante establecer y mencionar los hechos históricos, en muchos pueblecitos hay muros que están rememorando a sus muertos en la guerra. Los paises manifiestan de muchas formas sus eventos históricos y es notorio lo que hacen los gringos por hacer valer esos hechos en la conciencia de sus disimiles ciudadanos, igual sucede con nosotros, se crean muros, placas, museos y se trata de hacer valer y generar importancia a esas acciones. En algún momento se planteó por un sector nacional la lucha armada contra otro sector que por violencia había contribuido al derrocamiento de un gobierno. Era un momento nacional e internacional y las búsquedas de soluciones empezaron a ser violentas “ahora los errores se pagan con muertos” fue el momento de la decisión y los errores se han pagado y debemos limpiar no solo las paredes orinadas sino la sangre en los cerros y avenidas. No debemos olvidar, pero también no ser sectarios, excluyentes con los muertos. Cada familia, cada pueblo, cada ciudad, ha pagado por sus errores o por los de otros. El hecho de que gobierne ahora un militar de escuela, es un hecho de un sector del pueblo ha tomado decisiones. La paz hace algunos años que llegó y ya no hay guerra entre los grupos mas desarrollados del país. Los militares tienen su universidad y la paga el pueblo. Los civiles tienen su universidad y la paga el pueblo. Ahora debemos pensar como desarrollar la diversidad y pagar las cuotas históricas de lo que ha sido abandonado. SOLUCIONES AHORA, SIN SANGRE, SIN MIEDO, SIN DEMORA. Que nadie se quede atrás.
  4. Ovidio Alcántara: (2012-04-16 23:07:58 horas)
    Podría la verdad generar reconciliación? Podría el conocer todo lo sucedido aclarar todo lo que paso? Se daría con la verdad un cambio cultural, no solo de logro de armonía sino de también una eliminación de la descriminación horrible y cruel que se tiene contra la población indígena? Tal vez, o es imposible? Y tal vez, un enfoque en el desarrollo educacional a nivel nacional sea lo que verdaderamente provea de lo que tanto se necesita.
  5. pedro asturias: (2012-04-16 13:10:33 horas)
    La calidad de lo escrito por Edelberto Torres Rivas ademas de excelente siempre es de gran contribucion a la concientizacion del pais. Me ha gustado mucho su articulo y espero que en las altas esferas sea leido para que haya un inicio de saber la verdad y librarnos de toda esa nublacion que por anos nos ha detenido en nuestro avance.
  6. Marylena Bustamante: (2012-04-15 23:32:22 horas)
    Cuándo nos digan dónde están nuestros familiares que forman parte de los 45,000 detenidos desaparecidos por los militares y fuerzas civiles en los años de la ignominia, entonces tal vez, solo tal vez nos podamos reconciliar, superar el dolor latente que produce el acto más criminal que se puede cometer contra un ser humano, desaparecerlo forzadamente. Videla General Argentino confesó que sí, que era verdad que desaparecieron a miles, que tuvieron que matarlos. Tendrá algún militar guatemalteco las agallas para reconocer los crímenes que cometieron no en batalla, sino en indefensión total de las víctimas civiles no armadas. No lo creo, los militares guatemaltecos son y serán cobardes que actuaron en la oscuridad, ellos no son hombres de luz ni de paz. Y el chiquillo capitán por supuesto que cumplió órdenes, pero también existe la objeción de conciencia, durante su periodo en el área Ixil se llevaron a cabo más de 50 masacres de población civil desarmada.
  7. georgina coyan: (2012-04-15 23:04:42 horas)
    Me gustó
  8. Ramona Escobar: (2012-04-15 20:02:01 horas)
    Los problemas nacionales son serios, graves. El país esta aquejado, como muchos otros por una criminalidad nunca vista y por un narcotráfico que se enquistado en puestos estratégicos de gobierno y empresa privada, lo cual ha sido permitido gracias a la inmensa cantidad de dinero manejada por tal, y que da una capacidad de compra inigualable. Con todo esto y mucho más la cuestión histórica se pierde, aunque reconozcamos su importancia y su contribución al conocerse de manera total y transparente. Torres Rivas, hombre al que respeto y admiro, y mucho más, expresa con gran razón la importancia de su artículo, pero, le interesa al ciudadano promedio conocer la historia y de como fué cuando sus necesidades de sobrevimiento económico y físico no son ciertas día a día? El nuevo gobierno debe trabajar por cubrir esas necesidades tan desatendidas en el pasado, y es entonces cuando la cuestión de la verdad podrá tener el impacto necesario para ayudar a la estabilidad y armonía nacional.
  9. carmen alemásn: (2012-04-15 19:01:58 horas)
    Torres Rivas, siempre expléndido en sus exposiciones, toca un tema que muchos no quisiera se mencionara, y sin embargo, "sin asumir la historia tal como fue" no es posible tomar lecciones, ni aprender, ni mucho menos actuar. El Holocausto es recordado siempre, y ese recuerdo ha evitado su repetición, a pesar de las fuerzas nefastas que quisieran volviera a suceder, y tal memoria ha servido tambien para detener esa clase de tragedias en muchos lugares, y no necesariamente contra el pueblo judío. El artículo es magnífico, como magnífico es su autor.
  10. Roberto Ximenej: (2012-04-15 16:20:14 horas)
    No puede haber reconciliación sin la verdad y no puede haber perdón sin reconciliación. Los ladrones de nuestra historia no solo se robaron el pasado pero intenta hacerlo con el futuro y eso no se puede aceptar. Ya no es de condenarlos a calabozos por lo que les quede de vida, es el que puedan pedir perdón por lo hecho. Ya de nada serviría colgarlos en la vía pública por los vejámenes a la humanidad, sin saber por lo que se les condeno, sin que falte una coma o un acento o una letra.
  11. chepe recci: (2012-04-15 09:21:24 horas)
    Hay que ubicarse bien en la Historia. El actual presidente, en la época dura del conflicto armado interno era un chiquillo, subteniente de 17 añitos, luego teniente de apenas 22 (seguía siendo chiquillo) y luego capitán (cuando estuvo en el área Ixil). No era un general. Su cuota de responsabilidad, por lo tanto, está limitada y sujeta al cumplimiento de su deber ejecutando órdenes provinientes de oficiales superiores, sin deliberarlas como es lo usual. Cuando ascendió a oficial superior (Mayor) allá por el tiempo de Mejía, ya la situación había variado bastante y se sabe bien que él no tomó decisiones de trascendencia como oficial superior, es decir como mayor, coronel, general.
  12. Rolando Garrido: (2012-04-15 09:08:53 horas)
    Según algunos agitadores provincianos: Guatemala es una sociedad dividida debido a la conquista. Sin embargo parece que no es así, pues una de las razones del colapso de la civilización maya eran las constantes luchas intestinas, además cuando vinieron los españoles encontraron a los mayenses tan, pero tan "divididos" que hasta hablaban lenguajes diferentes.
  13. raul fuentes vela: (2012-04-15 08:22:33 horas)
    Si hubiera algún gobierno con una pizca de inteligencia y leyera lo que el Dr. Torres Rivas escribe, entendiera su mensajes y los aplicara, viviríamos en otro mundo, trabajando por el presente con entusiasmo y construyendo un mañana digno para nuestros hijos. Magnífico Dr. Torres Rivas!!!!!
  14. olga rivas: (2012-04-15 08:05:57 horas)
    Y nuevamente el Maestro entrega toda una lectura honda, profunda, enriquecida con memorias, señalamientos poderosos e indiscutibles de cómo poder avanzar en esas herencias de dolor dejadas por años crueles en donde la impunidad no ha permitido el que ni siquiera se pueda ver la verdad, verdad verdadera de lo sucedido. Esa verdad, clara y transparente es la única que podría dar lugar a una reconciliación, no a un olvido, de lo sucedido, porque olvidar es abrir el camino para una repetición, y el recodar es estar alertas para evitar vuelva a suceder. Hay un caso de perdón nacional, excepcional y por supuesto interesante, y fueron los juicios de pedón organizados principalmente por Bishop Tutu en Africa del Sur, tales dejaron la experiencia del cómo cuando se pide perdón con un arrepentimiento sincero se abre la posibilidad de seguir adelante. Como siempre, no hay palabras para reconocer debidamente el aporte del Maestro, que nuevamente con lo escrito enriquece a la ciudadanía.
  15. Eduardo Linares Batres: (2012-04-15 07:30:16 horas)
    Asumir las realidades de la historia significa exactamente eso, pero con visión más amplia que la de ratón de buhardilla. La guerra es violencia y en ocasiones es la única alternativa real para evitar que se den errores sociales peores que la guerra en sí. Sociedades enteras pueden equivocar el camino que desean para su nación; un ejemplo es Alemania, una de las naciones más admiradas y admirables que ha habido, pero que se metió en una ideología equivocada, cuyas consecuencias a nivel global solo se pudieron evitar con la mayor guerra (violencia) que la humanidad ha visto. Otro ejemplo fue Rusia, que escogió/permitió que se le impusiera una dictadura comunista, y las consecuencias de globales de esto solo pudieron evitarse con una modalidad nueva de conflicto, la Guerra Fría, que Occidente ganó. <> se dio el conflicto interno de Guatemala, planteado como una ‘guerra sucia’, definida no a través de enfrentamientos armados entre combatientes ortodoxos –ejércitos–, sino suciamente con la agresión comunista de asesinatos, secuestros, extorsiones, asaltos, narcotráfico (recordemos a Mario Dary) e indoctrinación. La ‘reacción’ –palabreja comunista– de la sociedad fue hacer la guerra usando esos mismos medios, pero con los mayores recursos del estado, y la guerrilla perdió. Si la guerra civil la hubiera perdido Guatemala, estaríamos como Cuba; de nuevo, una guerra (violencia) solucionó el problema social –caer en una dictadura de fascismo de izquierda– peor que la guerra misma. La reconciliación social post-conflicto hubiera sido respetar una amnistía para todos los involucrados, y comenzar de nuevo. La injusticia presente, en la cual miembros de la sociedad que ganó el conflicto pagan los actos sucios que cometieron, pero la guerrilla no, solo exacerba de nuevo tensiones sociales. Entonces hagamos unas analogías válidas para el Siglo XXI: si nazismo se define moralmente por los campos de exterminio y por los muertos en todo el conflicto de la 2ª Guerra Mundial; y si el comunismo se define moralmente por las purgas estalinistas, los exterminios de clases sociales enteras en China, los asesinados en Cuba y sus presos políticos actuales, el socialismo en Guatemala es definido por los actos del gobierno recién salido del poder. ‘Socialismo’, para Guatemala, se define moralmente por las acciones corruptas de la UNE/Colom/Sandra/Orlandito/etc. Las ideologías, los movimientos sociales, son definidos por los actos reales a los que dieron lugar.
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