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Guatemala, lunes 09 de abril de 2012

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Opinión:

El robo que derramó el vaso

Esta es la clase de locos que necesitamos.

DINA FERNÁNDEZ

Fuente menor Fuente normal Fuente grande

Eugenio va por la Atanasio Tzul a las nueve de la mañana, en una camionetilla sin polarizar. En el semáforo de Pamplona, se da cuenta de que tiene dos motos a ambos lados. Mierda. Le tocan el vidrio con un arma.

 

Eugenio baja la ventanilla. No iba hablando por teléfono, pero lo lleva visible sobre la gaveta que separa los asientos.  “El iPhone”, le ordenan. Eugenio lo entrega.  “Y el anillo”, exige el asaltante, al ver la pieza de oro macizo que carga en el anular.

 

Furioso, Eugenio se dirige a su oficina. Abre la puerta del despacho y enciende la computadora.  Es el tercer móvil que le roban. No puede ser que le esté pasando ¡otra vez! Cuando le quitaron el segundo iPhone quiso perseguir a los asaltantes y convencer a unos policías que se aparcan cerca de su oficina de ir a buscarlos. En vano los dos intentos.

 

Eugenio se serena, ya aprendió. El teléfono tiene GPS y en la pantalla de su máquina contempla el recorrido del punto titilante hasta que se detiene en la zona siete, en el Centro Comercial de la Quinta Samayoa.

 

A pocos metros de la oficina siempre hay un par de patrullas que cuidan la casa de un ministro. Eugenio les pide ayuda.  “¿Usted pasó por aquí hace como un mes?”, le pregunta el agente.  Eugenio asiente. “Véngase”, dice el policía, “yo sí los agarro”.

 

Minutos más tarde están en el estacionamiento del centro comercial. El GPS los conduce hasta un Audi A4. Ahí están los tipos, conversando como si nada. Ahora les toca a ellos: ni se dan cuenta cuando tienen a un policía de cada lado. Los obligan a bajar y les piden los papeles. En el asiento trasero hay chumpas de motoristas, cascos, maletines de mensajero.

 

Del centro comercial salen los curiosos y se forma un barullo. En un primer registro no aparecen las cosas de Eugenio. Sin el cuerpo del delito, no hay arresto. Los ladrones lo saben y sonríen. La gente le dice a Eugenio que desista, que vale más su vida, que no va a lograr nada.

 

En eso se aparece otra patrulla. Por segunda vez registran el vehículo y esta vez, más tranquilos, encuentran la caja del celular y el anillo. La gente aplaude cuando esposan a los ladrones y se los llevan a la Torre de Tribunales.

 

Según Eugenio, el resto sería cuestión de trámite. Error.  Solo hay un fiscal en todo el municipio para atender estos casos y tomar las declaraciones.  Hay 40 en fila y en lo que llega el turno de Eugenio pasan ocho horas. Ocho horas en las que debe esperar en el “gallinero” del sótano de Tribunales con los maleantes y durante las cuales el abogado defensor se le acerca varias veces para “conciliar”, es decir, comprar su silencio. 

 

Eugenio es un amigo de muchos años y me contó esta historia con agradecimiento a las autoridades que lo ayudaron, pero también con mucha frustración por las fallas del sistema. Yo la repito porque unos días más tarde, los diarios publicaron que en la zona 11, no muy lejos de donde asaltaron a Eugenio, un hombre mató a dos motoristas que intentaban quitarle el teléfono a una mujer.

 

La noticia generó una avalancha de felicitaciones para el asesino. No me extrañaría, por otro lado, que al leer esta historia muchos comenten que Eugenio es un insensato, un temerario.

 

Y es cierto, quizá en este país al revés no es lo más razonable pedir auxilio y cooperar con la policía, el MP, los tribunales. Pero esa es la clase de locos que necesitamos para enderezar la justicia.

 

Vea www.dinafernandez.com

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8 comentarios:

  1. Eugenio F: (2012-04-10 18:53:56 horas)
    En mis experiencias esta año, la policía ha actuado con mucho valor y contundencia. No puedo dejar de sentirme orgulloso de ellos. Seguro que hay malos, pero hay muchos buenos y no les demos crédito. La ciudadanía tenemos que darle crédito a los buenos servidores públicos que son muchos. Estoy seguro que hay más buenos que malos, pero solo les damos penca todos, todo el tiempo. Por otro lado hay que exigir, como ciudadanos, tenemos derecho a exigir. Mi queja al MP no es hacia su personal, si no a la falta de este. Es inaudito que solo tenemos un auxiliar fiscal en el municipio de Guatemala que le tome las declaraciones a la Policía y a la victima. Según los policías pueden pasar 36 horas haciendo cola antes de ser atendidos los fines de semana. Que en mi caso SOLO!!??? fueron 8 horas. Que le pasa a las mujeres violadas… ¿Tendrán que hacer esa cola con sus victimarios al lado?... No se, creo que el MP pudiera mejorar esto fácilmente. He meditado lo del teléfono y seguiré usándolo. Primero pues es mi machete de trabajo, segundo me rehusó a cambiar mi forma en que vivo por los delincuentes, siento como que de alguna forma estarían me estarían ganando la batalla
  2. roberto santos: (2012-04-09 22:47:27 horas)
    tema de actualidad, siempre he apreciado su sensibilidad social y el sexto sentido para opinar y además el valor para escribir. ¿ es necesaria la palabra que puso al principio para demostras que hay malestar? que la diga el green go.
  3. samuel gudiel: (2012-04-09 14:17:53 horas)
    ?? WOW los cacos son de varas para andar en un AUDI no creen.. intersante??? y que weBS los de Eugenio... adelante Guatemala. y SI EL MP no se arregla nunca nos arreglaremos en Guate...
  4. alicia villavicencio: (2012-04-09 13:47:48 horas)
    Bien por Eugenio, que Dios lo proteja y que ya no carga su Iphone ni a la vista ni con él, para qué arriesgar la vida? porque si estos infelices salen libre... Creo que muchísimos guatemaltecos haríamos las de Eugenio si las autoridades no apoyaran y respondieran contundentemente nuestro valor de hacer lo que nos corresponde.
  5. Herbert Villa: (2012-04-09 10:39:42 horas)
    Muy bien por este Guatemalteco asi se hacen las cosas, por eso aca en Sololá aunque no es de enorgullecerse, pero el lema es: Delincuente visto, Delincuente linchado, y esto mantiene libre de delincuentes nuestro hermoso municipio.
  6. Gerardo López: (2012-04-09 10:08:18 horas)
    Gracias Dina! Eso nos ha pasado a muchos, y qué desconsuelo resultar aun más expuesto por perseguir.
  7. Giohen Reinhardt: (2012-04-09 08:06:53 horas)
    Contra los ladrones y demás delincuentes no podemos: lincharlos, tomar justicia por nuestros medios, vapulearlos, defendernos por cualquier medio, acusarlos, etc. Tienen a los jueces, fiscales, "procurador de los derechos de los delincuentes",policías, a los mojigatos que lloran cuando matan a uno de éstos, etc. a su favor. Y nosotros ???? Y éste presidente, preocupado por la despenalización de las drogas ( su caballito de batalla), se olvidó de la gente honrada que confió en que solucionaría la violencia y el crimen. Qué hacemos ? Que desgracia !
  8. Jorge Enriquez P.: (2012-04-09 07:59:52 horas)
    El gran problema aquí en Mixco es el Ministerio Público a Eugenio de su historia le tomó 8 horas que pudiera rendir su declaración. Aquí en MIXCO ni siquiera la toman y si se quiere quejar con la fiscal distrital, ella ni lo recibe a uno a pesar de que su sueldo lo pagan de los impuestos que nos quitan. Es un desastre total, y el crimen crece y crece, por estos empleados públicos incompetentes.
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