Temp. actual

clima
24°C

Prob. de lluvia

lluvia
80%

Compra

  • 7.68
  • dolar

    Venta

  • 7.86
  • logoep

    Guatemala, martes 20 de marzo de 2012

    facebook twitter youtube instagram mail rss

    OPINIÓN

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Andrés Oppenheimer

    El gobierno de Obama debería tragarse su orgullo y tratarlo con el mismo respeto que a India o Rusia.

    Cuando el presidente Obama reciba a la presidenta brasileña Dilma Rousseff en la Casa Blanca el 9 de abril, lo más probable es que ambos líderes dirán que las relaciones entre sus países son mejores que nunca. Sin embargo, no habrá que tomarlos al pie de la letra, porque hay una creciente tensión entre ambas partes.

     

    Los funcionarios brasileños están ofendidos porque, pese al surgimiento de Brasil como una potencia global emergente, la Casa Blanca no ha concedido al viaje de Rousseff el estatus de “visita de Estado”, la distinción diplomática de más alto nivel.La explicación fue que, como este es un año electoral en Estados Unidos, Obama no concede visitas de Estado. Pero la prensa brasileña advirtió rápidamente que el primer ministro británico, David Cameron, haría una visita de Estado dos semanas antes del viaje de Rousseff.

     

    Un artículo del 9 de marzo del diario O Estado de Sao Paulo, titulado “Dilma será recibida por Obama sin los honores de una visita de Estado”, señalaba que el presidente chino Hu Jintao y el primer ministro de la India, Manmohan Singh, hicieron visitas de Estado a Washington en 2011 y 2009 respectivamente. Aunque el artículo no lo menciona, el presidente de México Felipe Calderón también hizo una visita de Estado a Washington en 2010.

     

    Carl Meacham, un asesor de la minoría republicana en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que el manejo de la visita de Rousseff por parte del gobierno de Obama refleja el hecho de que “Brasil no es considerado en la Casa Blanca como un tema de primero o segundo nivel para la política exterior estadounidense”.

     

    Dejando de lado los refinamientos diplomáticos, existen otros temas quehacen crecer las tensiones bilaterales:

     

    – Los brasileños están desconcertados por la inesperada decisión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos de cancelar un contrato de US$355 millones para comprar 20 aviones militares de la empresa aeronáutica brasileña Embraer, alegando problemas técnicos de los documentos presentados por la empresa. El contrato había sido objetado por una firma competidora, Hawker Beechcraft.

     

    – Los funcionarios están preocupados por una decisión de la legislatura de Florida que prohíbe a los gobiernos locales contratar empresas que hacen negocios con Cuba, algo que podría impedir que la empresa brasileña Odebrecht construya un complejo hotelero de US$700 millones en terrenos del Aeropuerto Internacional de Miami.

     

    – Los brasileños hace tiempo están irritados por el hecho de que cuando Obama visitó India en 2010, apoyó públicamente la solicitud de India de obtener un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En cambio, cuando Obama fue a Brasil el año pasado, solo expresó su “reconocimiento” de que Brasil quisiera ocupar una banca permanente en el Consejo de Seguridad.

     

    – A su vez, los funcionarios estadounidenses están frustrados por el apoyo explícito o tácito de Brasil con algunas de las peores dictaduras del mundo, especialmente con Irán.

     

    Aunque los funcionarios de Estados Unidos tienen mejor opinión de Rousseff que de su predecesor Luiz Inácio Lula da Silva, quedaron consternados cuando durante su reciente visita a Cuba, Rousseff criticó los abusos de derechos humanos perpetrados en la base estadounidense de Guantánamo, pero no dijo ni una palabra sobre los abusos de derechos humanos en Cuba.

     

    Mi opinión: El hecho de que Rousseff siga adelante con su visita a Washington a pesar de que no se le conceda el estatus de visita de Estado demuestra que está ansiosa por mejorar las relaciones con Estados Unidos. Ella sabe que, para crecer sostenidamente, Brasil necesita depender menos de sus exportaciones de materias primas a China, y aumentar sus exportaciones de productos manufacturados a Estados Unidos.

     

    El gobierno de Obama debería tragarse su orgullo, también, y tratar a Brasil con el mismo respeto con el que trata a Rusia, India o Sudáfrica, cuyas políticas exteriores suelen ser más objetables que la de Brasil.

     

    Obama debería criticar abiertamente a Brasil por su apoyo a Irán, Siria, Cuba y otros regímenes totalitarios, pero tratarlo con el mismo respeto con el que trata a otras potencias emergentes. Washington y Brasilia se necesitan mutuamente mucho más de lo que ambos creen.

    Andrés Oppenheimer

    19 marzo 2012

    COMENTARIOS
    Reglas para comentar en el foro

    Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente. Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine

  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
  • Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.

    Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.



    Agregar su comentario
    comments powered by Disqus

    PARA LEER

    ¿Quiénes somos en Guatemala?

    Martín Rodríguez Pellecer

    Simulación

    José Miguel Argueta

    Ciudadanías diferenciadas

    Gustavo Berganza

    La marcha campesina

    Miguel Ángel Albizures

    No estamos solos

    Acisclo Valladares Molina

    “Los no vulnerables”

    Marta Altolaguirre

    Reformas institucionales

    José Alejandro Arévalo Alburez

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Andrés Oppenheimer

    OPINION
    ENCUESTA
    ¿Cree usted que despenalizar el tránsito y consumo de droga en Guatemala, ayudará a la lucha contra el narcotráfico?

    44%: Si
     
    55%: No
     

    Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

    AYUDA

    NUESTRA REDACCIÓN

    CONTACTO

    AVISO LEGAL

    15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300

    Mas en esta seccion

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Publicado:(2012-03-20)

    /es/20120320/opinion/209704/

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Publicado:(2012-03-20)

    /es/20120320/opinion/209704/

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Publicado:(2012-03-20)

    /es/20120320/opinion/209704/

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Publicado:(2012-03-20)

    /es/20120320/opinion/209704/

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Publicado:(2012-03-20)

    /es/20120320/opinion/209704/

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Publicado:(2012-03-20)

    /es/20120320/opinion/209704/

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Publicado:(2012-03-20)

    /es/20120320/opinion/209704/

    El desaire de EE.UU. a Brasil

    Publicado:(2012-03-20)

    /es/20120320/opinion/209704/

    Lecciones del Mundial

    Publicado:(2014-07-26)

    /es/20140726/opinion/251499/

    La bomba de tiempo

    Publicado:(2014-07-26)

    /es/20140726/opinion/251498/

    Por un modelo para la vida

    Publicado:(2014-07-26)

    /es/20140726/opinion/251497/

    ¿El fin de la historia?

    Publicado:(2014-07-26)

    /es/20140726/opinion/251496/

    Los beneficios de la tercerización de los servicios de TI

    Publicado:(2014-07-26)

    /es/20140726/opinion/251495/

    ¿Invertimos suficiente?

    Publicado:(2014-07-25)

    /es/20140725/opinion/251442/

    Que concluya el golpe de Estado

    Publicado:(2014-07-25)

    /es/20140725/opinion/251441/

    La estructura del soborno

    Publicado:(2014-07-25)

    /es/20140725/opinion/251440/

    Horror

    Publicado:(2014-07-25)

    /es/20140725/opinion/251439/

    La Corte Internacional Anticorrupción

    Publicado:(2014-07-25)

    /es/20140725/opinion/251438/

    Los niños migrantes

    Publicado:(2014-07-25)

    /es/20140725/opinion/251437/

    Cuadrantes

    Publicado:(2014-07-25)

    /es/20140725/opinion/251436/

    ¿Emergentes o maduras? 

    Publicado:(2014-07-25)

    /es/20140725/opinion/251435/

    Más deuda programada

    Publicado:(2014-07-24)

    /es/20140724/opinion/251377/

    El TSE, desafiado

    Publicado:(2014-07-24)

    /es/20140724/opinion/251376/

    Una posible solución para la crisis

    Publicado:(2014-07-24)

    /es/20140724/opinion/251375/

    De importancia capital

    Publicado:(2014-07-24)

    /es/20140724/opinion/251374/

    Hablando franco

    Publicado:(2014-07-24)

    /es/20140724/opinion/251373/

    No debemos callar

    Publicado:(2014-07-24)

    /es/20140724/opinion/251372/

    Pero… ¡Qué Fiscal tenemos!

    Publicado:(2014-07-24)

    /es/20140724/opinion/251371/

    Burocracia versus modernización

    Publicado:(2014-07-24)

    /es/20140724/opinion/251370/

    “Belcebú”

    Publicado:(2014-07-23)

    /es/20140723/opinion/251320/

    El buen desempeño económico y la seguridad

    Publicado:(2014-07-23)

    /es/20140723/opinion/251305/

    La letra “R”

    Publicado:(2014-07-23)

    /es/20140723/opinion/251304/

    Comentarios… ¡Ánimo Ejército!

    Publicado:(2014-07-23)

    /es/20140723/opinion/251303/

    El rincón de Casandra

    Publicado:(2014-07-23)

    /es/20140723/opinion/251302/