En las últimas 2 semanas han encontrado 130 cabezas de esa especie en las orillas de los embaracaderos.
El reloj marca las 7:00 horas. Los 8 agentes del Sistema de Protección a la Naturaleza, el fiscal auxiliar de Ambiente del Ministerio Público, el inspector de la Unidad de Control de Pesca del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) y los 2 representantes del Inguat señalan que es momento de comenzar el operativo para detener a los pescadores que comercializan la carne del pez vela.
Las acciones comenzaron cuando recibieron llamadas de alerta sobre la matanza de esa especie. Hace 15 días encontraron 85 cabezas. Esta semana contabilizaron otras 45.
La capital del mundo
La matanza de esta especie preocupa al director de Inguat, Pablo Duches, porque Guatemala es considerado el lugar ideal para la pesca deportiva del pez vela. El país atrae a turistas que invierten un promedio de US$2 mil 500 diarios en esa actividad.
Cuando un deportista profesional hiere a un pez vela las marinas le cobran hasta US$5 mil de multa. Los fondos son recaudados para remozar escuelas de la comunidad, pero si particulares lo pescan con intención de destazarlos pueden ser sancionados con multas que van de Q5 mil a Q8 mil.
El inspector de Control y Pesca explica que la carne del pez vela se comercializa en Guatemala y en México. Se sabe que en el mercado de La Terminal de la capital se consigue a Q20 la libra, mientras que en los aledaños al Puerto de San José el precio va desde Q4.50.
Este pez es ofrecido por su nombre como atún, bacalao o como pescado seco. Sin embargo, tiene más toxinas que las mojarras, el pez dorado o el tiburón, entre otros, por eso el MAGA no lo recomienda para consumo humano.
Falla la carnada
El primer lugar visitado fue el embarcadero del puente Buena Vista, en Iztapa, donde los pescadores descargan y comercializan su mercadería. Pero al llegar solo se encontraron vendedores de pez dorado y camarón.
Luego fueron al embarcadero El Limón. Allí se encontraron cinco lanchas sin mercadería, sin pescadores y sin rastros Se dirigieron hacia El Callejón Molina del Pescado Clásico, luego hacia el centro de acopio del Puerto de San José, sin resultados.
En el Barrio Miramar las cosas cambiaron. Dentro del canal, junto a las viviendas, encontraron 10 esqueletos. Al fondo de ese callejón sobre los muelles estaban los filetes secos con sal.
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