Invertir en arte es hacer una inversión tangible y viable cuyos efectos se ven a mediano y largo plazo.
El significado de los espacios geográficos está dado por el sentido simbólico y concreto que se les otorga. Por dotarlos de contenido. Las atmósferas de los lugares se construyen a partir de la energía que se usa para realizar ahí actividades.
Recuerdo una ocasión en la que acompañé a un amigo antropólogo forense al lugar en el que se estaban efectuando excavaciones donde ocurrió la masacre en Comalapa. Aún se sentían los gritos, el dolor, los estragos infligidos por el Ejército sobre una población inocente. Cadáveres de niños y mujeres expulsados brutalmente del tiempo.
Al finalizar una guerra, al entrar en un período de redefinir lo que somos y lo que buscamos como sociedad, al estar al borde entre volvernos una pequeña Colombia de narcoeconomía y narcoestado, lo más importante que la sociedad debería de recibir es conocimiento, música, metáfora. Es en definitiva cultura. ¿Qué es lo que hace que muchos pueblos ya han entendido que para que haya seguridad debe existir igualdad y cultura y otros sigan creyendo en las armas y balas para establecer “seguridad”?
El Cartero, de Pablo Neruda, decía que las metáforas no son de quien las crea, sino de quien las necesita. Y esta sociedad necesita de muchas metáforas. Necesitamos los guatemaltecos llenarnos la cabeza de metáforas para pensarnos.
En Xela, los dinosaurios del pasado vuelven. De nuevo habitan la ciudad haciendo sus injerencias temibles: en el Centro Intercultural de Quetzaltenango, (donde funcionó la zona militar Lisandro Barillas, que a su vez ocupaba el edificio original de la estación de lo que fuera el histórico Ferrocarril de Los Altos) donde ahora funcionan varios museos. Empujado por una “política de seguridad” del actual gobierno de Pérez Molina, el actual director del Fondo Nacional para la Paz, Fonapaz, Armando Paniagua Rodríguez, con prepotencia dice que pretende instalar la Academia de la Policía en el lugar en el que ahora se buscaba dotar de un sentido artístico, intelectual de conocimiento y discusión. Donde se buscaba humanizar a la ciudadanía, abandonando así un acuerdo entre el Consejo del Centro Cultural y Municipalidad altense.
La amenaza está dada como sigue: se están polarizando dos conceptos “Cultura” y “Seguridad”. La sociedad civil demanda un espacio como ha sido el Centro Intercultural de Quetzaltenango.
He sido testigo directo de cómo a los jóvenes cuando se les encauza su vasta energía en corrientes de arte, música, danza, literatura y conocimiento, abandonan los instintos violentos inherentes en todos los mamíferos que somos. El arte va primero que las balas.
La salida para la inseguridad y la violencia, los altos índices de criminalidad que azotan a Xela, no son más jóvenes policías, son más poetas, más músicos que puedan enriquecer y ensanchar el espíritu de la sociedad guatemalteca.
Para el Director de Fonapaz, “La Academia de Oficiales de la PNC es una oportunidad; si no la aprovechamos, lo vamos a lamentar”. Sería una oportunidad si la seguridad se construyera desde una agenda de seguridad que incluya dotar a la mente de jóvenes de imaginación y creatividad, de música, de arte, deporte y de cultura.
La antigua estación del Ferrocarril de Los Altos es un edificio histórico y Patrimonio Cultural de la Nación. El hecho de haber sido recuperado para la cultura fue un acto de humanidad y civilización, no lo volvamos otro espacio sin humanidad.
Si algo hace falta en Xela y en toda Guatemala, son espacios culturales, centros de discusión, plataformas para que la juventud se constituya y construya como una juventud libre y sana.
Demandamos y necesitamos espacios de poesía, de teatro. Para sacar a la juventud de los viveros de violencia, es imprescindible más arte y menos lógica militar.
Invertir en arte es hacer una inversión tangible y viable cuyos efectos se ven a mediano y largo plazo. Invertir en arte es invertir en el espíritu y en la capacidad de evolución de la población. Estimular la creatividad y la sensibilidad por la humanidad nos puede traer más paz que uniformarnos de policías.
No tengo las respuestas. Como muchos, soy una buscadora, considero que las preguntas son más importantes que las respuestas. Por ello sugiero al actual Gobierno cuestionarse: ¿es posible que la inversión en arte y cultura sea una parte definitiva y prioritaria en la agenda de seguridad nacional? Los desafíos son inmensos y largos, pero los resultados merecen la pena.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
18 comentarios: