Cada pieza en el museo Miraflores guarda el trabajo de Juan Antonio Valdés Gómez, el curador que estuvo allí desde los días que excavaron el área. Le sobrevive su trabajo detrás de las vitrinas del museo y sus más de 16 escritos.
De niño, Juan Antonio Valdés Gómez solía jugar a lo que en con los años haría su profesión. Decía que desenterraba tesoros escondidos, recuerda Betty Valdés, su hermana mayor. Él era el séptimo de ocho hermanos.
Buena parte de su vida la dedicó a descubrir los secretos mejor guardados de la cultura maya: vasijas, estelas y otros objetos que extrajo con sumo cuidado. Se le atribuye, entre otros, el descubrimiento de la estela 40 del Parque Nacional Tikal.
Valdés Gómez nació el 15 de marzo de 1954 en San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz. Su padre, Luis Valdés, era comerciante y su madre, Julia Gómez, ama de casa. Se trasladó a la capital en 1973 para estudiar Historia en la Universidad de San Carlos, pero cambió de parecer dos años después inscribiéndose en Arqueología. Se doctoró en esa carrera en la Universidad de la Sorbona, París, en 1983, según consta en una de las 22 páginas de su hoja de vida.
Regresó a Guatemala por aquel entonces para dedicarse a la docencia en la Universidad de San Carlos y a participar en proyectos arqueológicos en Copán, Honduras; y en Kaminaljuyú, Chocolá y La Antigua, en el país. Varias de las piezas halladas en esos sitios las restauró él mismo y hoy pueden apreciarse en el Museo Miraflores, el cual cofundó y donde fue curador. Allí se hacía cargo de la museografía del lugar, sabía cómo y dónde colocar las piezas del tal forma que el público las apreciara y entendiera. “Su labor era como un guardián de tesoros” dice Claudia Pérez, directora del Museo Miraflores.
La apertura del museo lo ilusionó desde el principio, fue el artífice de lograr el proceso de excavación entre 1994 y 1996 en el área de Kaminaljuyú y el Lago de Miraflores. Durante esa expedición, Marlen Garnica, arqueóloga, formó parte del equipo y lo recuerda como su gran maestro. “Aunque fuera un trabajo de campo quería que llegáramos temprano y presentables”. Les enseñó a dejar constancia por escrito de todo aquello que vieran, sintieran y descubrieran; “era muy estricto con el tema gramatical y de ortografía”, agrega Garnica.
Durante el período de excavación en el área de Kaminaljuyú, arqueólogos de Francia, Alemania, Inglaterra, Alemania y Estados Unidos participaron por invitación de Valdés Gómez para contar con más apoyo. El resultado de ese trabajo está a la vista en el museo Miraflores, zona 11.
El médico le había prohibido al arqueólogo llegar al museo debido al polvo, pues sus defensas estaban muy bajas. Regaló a Shakira, su perra labrador que tanto quería, pero privarse de ir al museo, eso no lo cumplió. “Quería que más jóvenes visitaran el museo, talvez organizar talleres para motivarlos”, recuerda Pérez.
Sobre la silla de su oficina yacen tres rosas blancas, y en la pantalla de su computadora una imagen de Tikal. En enero de este año todavía viajó al Parque Tikal, “nos quedamos muy preocupados, pero sabíamos que quería despedirse”, comenta Betty, su hermana.
Era extremadamente ordenado, estricto. “Quería todo limpio, cuidaba cada detalle del lugar, era como su casa”, describe Pérez . Le sobreviven escritos como ‘Tikal y Uaxactún en el Preclásico’, escrito en colaboración con Pedro Laporte y publicado por la Universidad Autónoma de México en 1993; y ‘Secretos de Dos Ciudades Mayas: Copán y Tikal’, obra escrita con Ricardo Agurcia en 1994, publicado por ‘La Nación’, de Costa Rica. Además de escribir también dictó conferencias en México, Colombia, Costa Rica y París. Valdés Gómez fue condecorado en abril último con la Orden del Patrimonio Cultural por el Estado de Guatemala, otorgada por el Gobierno.
Le diagnosticaron cáncer de hígado en 2002. Luchó contra la enfermedad, viajó a Estados Unidos, Colombia y Argentina en busca de una cura. En tres ocasiones se frustró la posibilidad de un trasplante de hígado. Falleció a la edad de 56 años, la mañana del 21 de julio.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
6 comentarios: