Domingo 19 Febrero 2017
El Acordeón

Americana

Arturo Monterroso

Máquina del tiempo


‘Americana’, la primera novela de Don DeLillo, nos sitúa en un Estados Unidos a la vez cosmopolita y aldeano; un escenario reducido e inmenso donde sucede su historia a lo largo de 500 páginas: el universo interior, inestable y siempre provisional, y el transcurso externo, que nos lleva a una ruralidad en apariencia apacible, pero también a múltiples caminos que no llevan a ninguna parte. No obstante, predomina el pensamiento que no cesa, la pregunta que se repite hasta el cansancio, la reflexión agridulce sobre la propia vida, la imaginación sin un cauce preciso; ese territorio de la duermevela; un sopor sin sueños, “como una dislocación de los sentidos”, ya sea que esto signifique sacarlos fuera de lugar, manipular el razonamiento para apartarlos del contexto o, simplemente, haber perdido la compostura. Y siempre a la espera de un momento sobrecogedor. Algo que rompa la monotonía de la existencia. Algo que pueda describirse como un pájaro que se libera de su jaula; un tópico que rompe con lo trivial al imprimirle un rasgo de originalidad: “Se abriría la jaula, el pájaro enloquecido remontaría el vuelo, y yo gritaría con un dolor y un gozo épicos ante la puesta en libertad de un único instante, del comienzo de los tiempos”.

Se trata de una novela cuya escritura está sustentada en el detalle y en la descripción minuciosa de sus personajes; de sus percepciones, de sus emociones, de sus peculiaridades. El clima, las costumbres y la cultura profunda estadounidense exuda de sus páginas. La narración tiene algo de cinematográfico y de una improvisación constante, como si el camarógrafo girara continuamente para fotografiar distintas escenas, múltiples y simultáneas, que se suceden unas a otras, velozmente o con la morosidad del clima del estío boreal. Con una intención totalizadora, con el ánimo de examinar casi con obscenidad a los ciudadanos de su propio país, muchos de ellos obsesionados con sus vidas insustanciales, DeLillo crea unos personajes producidos en serie que parecen originales, un reflejo de esos ciudadanos que en la vida real eligieron a Trump. Por eso me permito esta digresión: el hecho de que casi un cincuenta por ciento de los estadounidenses hayan votado por su actual presidente, es una muestra del peso que tiene todavía el pensamiento simple, la ignorancia y el patriotismo escolar en un buen número de gente blanca, reducida por el temor más elemental, para no hablar de xenofobia, racismo y prejuicios. La ambigua Doctrina Monroe, Truman, Reagan y el fantasma de McCarthy, alimentado por el fuego de utilería de George W. Bush, aún hacen estragos en el ciudadano manso, dispuesto a tragarse cualquier mentira con tal de recuperar el orgullo imperial. Ese orgullo del conquistador impulsado por Teddy Roosevelt y su doctrina del gran garrote, su nacionalismo exacerbado y su vocación de guerrero que dejó huella alrededor del mundo.

En fin, DeLillo nos sitúa en Nueva York, al final de un año aburrido y cetrino, como sus personajes, un tanto melancólicos e insípidos. Estamos en adviento y el escritor desliza su cámara cinematográfica de magnífico narrador sobre la Quinta Avenida. El protagonista, David Bell, camina entre signos diversos de una ciudad sumergida en la parafernalia navideña y llega a la casa de un amigo para pasar la velada con un trago en la mano, un cigarrillo en los labios y un aburrimiento disimulado, mientras conversa de cualquier cosa; de la banalidad de sus ocupaciones, de países lejanos y de la muerte, la juventud y la ansiedad. El telón de fondo es la guerra de Vietnam, aunque no importa mucho: “No había noche en que la guerra no saliera en televisión, pero todos nos íbamos al cine”. Hay que aceptar que, con su egoísmo simpático, los personajes se las han arreglado para conseguir una felicidad acartonada y un acomodo en la sociedad del éxito que podría parecer envidiable. ‘Continuará’.

Guatemala, 17 de febrero de 2017

[email protected]

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *